Vos subiste y te bañaste. Te secaste el pelo y te planchaste. Miraste el disfraz que no era cualquier disfraz. Era un disfraz de colegiala. Te conocías y te veías con eso. Te reíste al acordarte que él lo habia elegido y te comenzaste a vestir. Te pusiste la camisa blanca frente al espejo que te quedaba demasiado apretada y te anudaste la corbata. Después te pusiste la pollera que eran varios centímetros más arriba de la rodilla, y botas negras. Te ibas a divertir esta noche. Te terminaste de cambiar y te maquillaste. Ni poco ni mucho. Te acomodaste por última vez el pelo y bajaste mirando la hora. Ya eran las ocho. Decidiste salir con tu auto. Te dirigiste a la casa de Florencia con el volumen al máximo, sabias de memoria donde vivía. Tardaste quince minutos en llegar, no había llegado nadie. Tocaste timbre ante los silbidos de varios chicos que pasaron y sí, la pollera era DEMASIADO CORTA. Lo primero que pensaste fue "Florencia abríme" y "Pedro te voy a matar". Por suerte Florencia abrió la puerta rápido ante los gritos de los chicos y cerramos rápido.
Florencia: Dios mírate lo que sos -riendo- Te parto.
Paula: -me mordí el labio- Yo a vos. -Rio- ¿Te ayudo?
Florencia: Dale veni -yendo a la cocina-
Ambas agarramos gaseosas para terminar de acomodar. Cande estaba vestida de porrista, una pollera roja corta que si giraba dos veces seguidas se le veía la cola y un top blanco que decía 'linces' o algo así. Con música a todo lo que daba terminamos de acomodar. Habia de todo, sándwiches, palitos, papas fritas, maníes, y obviamente lo infaltable, Bebida. Agustín había comprado de todo y se lo habia traído más temprano, el siempre venia más temprano que los demás para terminar de ayudar. El timbre sonó y Florencia abrió, ahí estaba Agus parado como si se hubiesen puesto de acuerdo, tenía el equipo de San Lorenzo, el equipo de sus amores. Qué raro de él. Saludo y bajo más música. A medida que iba pasando el tiempo la gente llegaba. Había gente que no conocía, no éramos solo nosotros eran amigos de Florencia de otros lugares, todos saludaban. Al rato llegó Zaira con Natalia y Zulo. Zai estaba vestida de hormiguita viajera, Nati de Campanita y Zulo de El capitán Garfio. Franco llegó con Matías mi mejor amigo, Franco estaba vestido de He-man y sí, el cuerpo le daba; mientras que Matías estaba vestido de Batman. Fuiste a ver qué hacia Agus abrazándolo por detrás. El timbre sonó devuelta pero esta vez no miraste, eran Bruno y Pedro. Bruno estaba vestido de, Peter Pan. Sentiste que dos manos rodeaban tu cintura y sonreíste, te diste vuelta y lo miraste mordiéndote el labio.
Pedro: Ahora digo, no hice mal en elegir te queda impresionantemente increíble.
Paula: Sí pero me silbaron mucho -reíste y le diste un corto beso- a verte.
Pedro era una especie de profesor, tenía una camisa blanca con un chaleco azul que le quedaba perfecto un pantalón de jean que también le quedaba perfecto. Te mordiste el labio y sonreíste.
Paula: Estás hermoso.
Pedro: -sonrió y te tomó de la cintura- igual más que vos imposible.
Paula: Mm -te alejaste- no podemos tener relación entre alumna-profesor.
Pedro: no estamos en la institución...
Paula: Pero igual seguimos siendo alumna-profesor.
Pedro: me gusta lo peligroso -te besó riendo-
Paula: A mí me gustas vos y no te lo digo constantemente así que shhh, cállate.
Sonó la música a todo volumen y todos comenzaron a bailar entre risas. Divirtiéndose como hace tiempo no lo hacían. Pedro y Bruno saltaban y bailaban cuarteto mientras que vos bailabas con Zaira. Florencia con Agus y después más no veías. Estaban todos dispersos. De repente sonó reggaetón, y sí a todos les gustaba. En poco tiempo Zaira desapareció y vos quedaste frente a Pedro. Otra vez como el destino los habia cruzado. Otra vez de la manera cuando comenzaron ese 'histeriqueo' que hoy eran besos tiernos. Sonreíste y tomándolo de la mano le pediste que bailara. Él ya sin el chaleco, con la camisa entre abierta y la corbata desprolija, te sonrió y te siguió al ritmo de la música. Habrán bailado más de media hora cuando te dio sed y se acercaron a tomar algo a las mesas. Agarraste un daikiri de frutilla y Pedro te abrazó de atrás.
Paula: Que pegajoso estas hoy...
Pedro: pegajoso no, estoy cariñoso, es distinto.
Paula: perdón, cariñoso. ¿Qué hora es?
Pedro: -miraste la hora-Casi las dos, ¿por?
Paula: ¿Ya? Que rápido pasa la hora.
Pedro: Sí. Muy. Mira eso -señaló a una esquina donde Bruno pan hablaba con la hormiguita viajera- es de terror.
Paula: Déjalo y ocúpate un poco de mí, ¿Dale?
Pedro: Y dale. -sonrió y te besó-
Zaira se encontraba contra la pared de la cocina mientras que Bruno apoyado en ella. La miraba disimuladamente mientras miraba a los demás bailar. Ya no había tanta gente, la mayoría se habia dispersado o tenía pensado ir a bailar y se habían ido. Estaban los más conocidos. Los amigos de siempre. Zaira lo miró y sonrió. Zaira: hace falta que me mires así tan...
Bruno: ¿Tan qué? -interrumpió arqueando una ceja-
Zaira: Tanto.
Bruno: porqué los ojos están hechos para mirar, ¿o no?
Zaira: -comenzando a reír- típica de chamuyeros.
Bruno: No, te miro porqué sos linda.
Zaira: -mirándolo- ¿linda? por dios.
Bruno: Si tu hermano no me miraría tanto te llevaría afuera.
Zaira: ¿Tanto miedo le tenés?
Bruno: No le tengo miedo a nada.
Zaira: ¿Y entonces? -estiró su mano hacia él- ¿Que esperas?
Bruno con una sonrisa en la cara, tomó la mano de la morocha y la llevó afuera. Vos reíste los habías visto. Pedro te miro raro y miró hacia atrás donde anteriormente estaban ellos. Ya casi no habia nadie en la casa de Florencia solo vos, él, Flor que se encontraba tirada en el sillón casi dormida sobre las piernas de Agus, Natalia ya dormida sobre Zulo y Bruno y Zaira que ya no los veías.
Pedro: -arqueando una ceja luego de ver que su hermana ya no estaba- Y Zaira?
Paula: -pusiste cara de no saber- No sé la verdad.
Pedro: No sabes mentir -rió-
Paula: Si se mentir -bufaste enojada-
Pedro: No sabes. -superado.
Paula: Ok. Me voy.
Pedro: ¿A dónde? -se apuró a contestar-
Paula: A mi casa, me aburrí.
Pedro: No, no te vayas -bajo la cabeza-
Paula: Ves que se mentir -reíste a carcajadas- igual, enserio me parece que estaría bueno ir yendo.
Pedro: Bueno, si queres anda.
Paula: Veinte a casa -sonreíste- Dale.
Pedro: Mm no sé -dudando- ¿Que harías para convencerme? Paula: No sé, veni -dándole un tierno beso- quiero mimos...
Pedro: -sonrió- Vamos.
Paula: Que rápido poder de convicción tengo. -ambos rieron.
No tardaron en saludar a todos, y en que Agus te abra la puerta. Se subieron a tu auto, ya que él habia llegado en el de Bruno y manejaste vos. Habrán tardado quince minutos en llegar a tu casa y en solo cuestión de minutos entraban a los besos en el living.
sábado, 24 de diciembre de 2011
Capitulo 21 ♥
El día se pasó súper rápido. Se encargaron de terminar trabajo atrasado para ponerse al día. Ya cansados se fueron todos. Ustedes dos fueron los últimos en irse. Antes Florencia te había mandado un mensaje de qué la acompañaras a comprarse el disfraz, entonces habías arreglado con Peter para que vaya con Bruno que era su mejor amigo. Zaira decidió ir con ustedes asique la tenían que pasar a buscar- Ya eran las cinco de la tarde cuando Florencia, ya con Zai en el auto, pasó por tú casa. Fueron a uno de los shoppings más caros. Siempre gastando tanto ustedes. Buscaron una casa de disfraces y entraron dispuestas a vestirse para romperla. Florencia se había perdido en la tienda que era gigante. Mientras vos y Zaira caminaban juntas. Paula: ¿Vos todo bien? Estaría bueno conocernos, digo para llevarnos bien-reíste-
Zaira: ¿Tampoco nos llevamos mal no?-te miró-
Paula: No obvio, aparte, me estás cayendo bastante bien-mirando un disfraz-
Zaira: No quiero pensar que es por mi hermano-levantó la ceja-
Paula: No-reíste-por tu forma de ser. Me haces acordar a una amiga que tenía cuando era más chica.
Zaira: -te miró- ¿En primaria?
Paula: Sí-la miraste-¿por?
Zaira: Porqué también me recordáis a una amiga, a mi mejor amiga-revoleó los ojos-
Paula: -la miraste fijo-Si sos vos, wow.
Zaira: Porqué wow?-rió-
Paula: Porqué si fueses ella estás, cambiada. Muy cambiada.
Zaira: La gente crece.
Florencia: -gritó apareciendo junto a nosotras con dos trajes-¿Cuál?
Zaira: -la miró-El de la derecha.
Florencia: ¿Que derecha?, ¿Esta o esta?
Paula: La única derecha que tenés Florencia-la fulminaste con la mirada riendo-
Florencia: Mm, a mi me gusta más esté-señalando el de la izquierda-
Zaira: ¿Entonces para qué preguntas?-rió-
Paula: -reíste- Si te queres poner bien sexy, esté-señalaste el de la izquierda- y si queres estar más light, esté.
Florencia: -sonrió maliciosamente- El de la izquierda entonces-salió corriendo-
Zaira: ¿Y vos? -te miró-
Paula: No tengo la menor idea.
Zaira: Mm -pensó- ponete sexy, para mi hermano.
Paula: vos Decis?
Zaira: y si, te podes poner este. Yo voy a ver por allá, espérame -alejándose-
Reíste cuando de repente sentiste que dos manos suaves se posaban alrededor de tu cintura y abrazaban tirándote para atrás. Giraste la cabeza y lo viste sonriente con el traje negro. Sonreíste y le diste un pico dándote vuelta para quedar a la vista de él y para poder verlo vos también.
Paula: ¿Que haces acá? -sonreíste deslizando suavemente tus manos sobre su cuello y haciendo que él te agarré suavemente de la cintura-
Pedro: Te extrañaba, y Bruno está acá adentro y te vi y te vine a molestar -sonrió-
Paula: vos nunca me molestas.
Florencia: Ah bueno -nos miró sonriente y boquiabierta- quería ver esto.
Zaira: ¡Yo también! Son re lindos, ¿o no Flor?
Paula: -me reí- que molestas son dios.
Pedro: -sonrió y las saludo a ambas- ¿Que se van a poner?
Florencia: no te importa, vamos la dejemos a la pareja feliz -ambas rieron y desaparecieron entre tanta ropa-
Pedro: Y vos, que te vas a poner? -volviéndote a abrazar de atrás para apoyar su cabeza en tu hombro-
Paula: No sé, todavía no tengo la menor idea.
Pedro: Pongámonos algo así como Batman y Gatubela.
Paula: -me reí- esta re quemado eso.
Pedro: Fue un ejemplo mala onda, Uy mira -sacó un traje- este te quedaría... -mordiéndose el labio inferior-
Paula: Olvídate.
Pedro: Dale, cumplirme el sueño. -poniéndote cara de perrito mojado-
Paula: -lo miraste- Pero vos te pones este.
Pedro: Dale -sonrió asintiendo con la cabeza- y después...
Paula: A pagarlos -reíste yéndote y el sonrió con cara de satisfacción-
Peter te acompaño, quiso pagarte el tuyo pero vos no quisiste como terca que sos y te lo pagaste vos. Se los envolvieron en bolsas y esperaron a las chicas afuera-
Él bostezo con su traje en la mano mientras te miraba con cara de enamorado. Vos te reías mirándolo.-
Pedro: -comenzó a reír- ¿de qué te reis?, ¿De mi?
Paula: No, de cómo me miras me rio -tomándolo de la cara lo besaste tiernamente-
Pedro: Es increíble cómo me podes, y te admito que... -miró la bolsa con el traje de ella- doy la vida por verte así.
Paula: Sos un... -te besó callándote- Te odio.
Pedro: Yo no, yo te quiero -lo miraste- mucho.
Bruno: Te quiero mucho -poniendo voz graciosa salió riendo- que cursi sos.
Paula: -comenzando a reír lo abrazaste-
Bruno: -vio salir a Zaira- no sabía que habia un ángel adentro.
Pedro: Córtala con mi hermana porque te cago a trompadas -rió- bueno vamos Bruno, hoy a la noche nos vemos entonces, ¿te paso a buscar?
Paula: No, voy sola. O con Zaira
Pedro: -la miró- me sacas a mi chica.
Paula: yo no soy tu chica -comenzaste a caminar y el te alcanzo abrazándote- ¡soltame!
Todos rieron y comenzaron a caminar para el estacionamiento. Florencia se subió al auto con vos, y Zaira decidió ir con Pedro y Bruno así se bañaban y se cambiaban. No tardaron en llegar a tu casa y Florencia te dejó yéndose para terminar de organizar todo. Vos subiste y te bañaste. Te secaste el pelo y te planchaste. Miraste el disfraz que no era cualquier disfraz. Era un disfraz de colegiala. Te conocías y te veías con eso. Te reíste al acordarte que él lo habia elegido y te comenzaste a vestir. Te pusiste la camisa blanca frente al espejo que te quedaba demasiado apretada y te anudaste la corbata. Después te pusiste la pollera que eran varios centímetros más arriba de la rodilla, y botas negras. Te ibas a divertir esta noche.
Zaira: ¿Tampoco nos llevamos mal no?-te miró-
Paula: No obvio, aparte, me estás cayendo bastante bien-mirando un disfraz-
Zaira: No quiero pensar que es por mi hermano-levantó la ceja-
Paula: No-reíste-por tu forma de ser. Me haces acordar a una amiga que tenía cuando era más chica.
Zaira: -te miró- ¿En primaria?
Paula: Sí-la miraste-¿por?
Zaira: Porqué también me recordáis a una amiga, a mi mejor amiga-revoleó los ojos-
Paula: -la miraste fijo-Si sos vos, wow.
Zaira: Porqué wow?-rió-
Paula: Porqué si fueses ella estás, cambiada. Muy cambiada.
Zaira: La gente crece.
Florencia: -gritó apareciendo junto a nosotras con dos trajes-¿Cuál?
Zaira: -la miró-El de la derecha.
Florencia: ¿Que derecha?, ¿Esta o esta?
Paula: La única derecha que tenés Florencia-la fulminaste con la mirada riendo-
Florencia: Mm, a mi me gusta más esté-señalando el de la izquierda-
Zaira: ¿Entonces para qué preguntas?-rió-
Paula: -reíste- Si te queres poner bien sexy, esté-señalaste el de la izquierda- y si queres estar más light, esté.
Florencia: -sonrió maliciosamente- El de la izquierda entonces-salió corriendo-
Zaira: ¿Y vos? -te miró-
Paula: No tengo la menor idea.
Zaira: Mm -pensó- ponete sexy, para mi hermano.
Paula: vos Decis?
Zaira: y si, te podes poner este. Yo voy a ver por allá, espérame -alejándose-
Reíste cuando de repente sentiste que dos manos suaves se posaban alrededor de tu cintura y abrazaban tirándote para atrás. Giraste la cabeza y lo viste sonriente con el traje negro. Sonreíste y le diste un pico dándote vuelta para quedar a la vista de él y para poder verlo vos también.
Paula: ¿Que haces acá? -sonreíste deslizando suavemente tus manos sobre su cuello y haciendo que él te agarré suavemente de la cintura-
Pedro: Te extrañaba, y Bruno está acá adentro y te vi y te vine a molestar -sonrió-
Paula: vos nunca me molestas.
Florencia: Ah bueno -nos miró sonriente y boquiabierta- quería ver esto.
Zaira: ¡Yo también! Son re lindos, ¿o no Flor?
Paula: -me reí- que molestas son dios.
Pedro: -sonrió y las saludo a ambas- ¿Que se van a poner?
Florencia: no te importa, vamos la dejemos a la pareja feliz -ambas rieron y desaparecieron entre tanta ropa-
Pedro: Y vos, que te vas a poner? -volviéndote a abrazar de atrás para apoyar su cabeza en tu hombro-
Paula: No sé, todavía no tengo la menor idea.
Pedro: Pongámonos algo así como Batman y Gatubela.
Paula: -me reí- esta re quemado eso.
Pedro: Fue un ejemplo mala onda, Uy mira -sacó un traje- este te quedaría... -mordiéndose el labio inferior-
Paula: Olvídate.
Pedro: Dale, cumplirme el sueño. -poniéndote cara de perrito mojado-
Paula: -lo miraste- Pero vos te pones este.
Pedro: Dale -sonrió asintiendo con la cabeza- y después...
Paula: A pagarlos -reíste yéndote y el sonrió con cara de satisfacción-
Peter te acompaño, quiso pagarte el tuyo pero vos no quisiste como terca que sos y te lo pagaste vos. Se los envolvieron en bolsas y esperaron a las chicas afuera-
Él bostezo con su traje en la mano mientras te miraba con cara de enamorado. Vos te reías mirándolo.-
Pedro: -comenzó a reír- ¿de qué te reis?, ¿De mi?
Paula: No, de cómo me miras me rio -tomándolo de la cara lo besaste tiernamente-
Pedro: Es increíble cómo me podes, y te admito que... -miró la bolsa con el traje de ella- doy la vida por verte así.
Paula: Sos un... -te besó callándote- Te odio.
Pedro: Yo no, yo te quiero -lo miraste- mucho.
Bruno: Te quiero mucho -poniendo voz graciosa salió riendo- que cursi sos.
Paula: -comenzando a reír lo abrazaste-
Bruno: -vio salir a Zaira- no sabía que habia un ángel adentro.
Pedro: Córtala con mi hermana porque te cago a trompadas -rió- bueno vamos Bruno, hoy a la noche nos vemos entonces, ¿te paso a buscar?
Paula: No, voy sola. O con Zaira
Pedro: -la miró- me sacas a mi chica.
Paula: yo no soy tu chica -comenzaste a caminar y el te alcanzo abrazándote- ¡soltame!
Todos rieron y comenzaron a caminar para el estacionamiento. Florencia se subió al auto con vos, y Zaira decidió ir con Pedro y Bruno así se bañaban y se cambiaban. No tardaron en llegar a tu casa y Florencia te dejó yéndose para terminar de organizar todo. Vos subiste y te bañaste. Te secaste el pelo y te planchaste. Miraste el disfraz que no era cualquier disfraz. Era un disfraz de colegiala. Te conocías y te veías con eso. Te reíste al acordarte que él lo habia elegido y te comenzaste a vestir. Te pusiste la camisa blanca frente al espejo que te quedaba demasiado apretada y te anudaste la corbata. Después te pusiste la pollera que eran varios centímetros más arriba de la rodilla, y botas negras. Te ibas a divertir esta noche.
Capitulo 20 ♥
Ambos rieron a carcajadas, y lavando las tazas y demás juntos, se pusieron los sacos, se sonrieron y salieron de tu casa. Se subieron al auto de Peter y sin más vueltas se encontraban yendo hacia la empresa a donde llegaron en pocos minutos. Juntos. Al llegar se encontraron con Zaira y Natalia quienes los miraron desentendidos. Era raro que ayer se trataban mal, se habían quedado bajo el agua por horas y ahora, ambos bajando del mismo auto, sonriendo. Y con razón los miraban raros. Ambos saludaron y Peter subió a donde se encontraba Franco. Vos bostezaste y le sacaste una medialuna a Natalia y caminaste a la puerta decidida a entrar cuando ambas te frenaron. Las miraste y te miraron. Comenzando a reír.
Paula: Ah, bien se ríen solas.
Zaira: No -rió- solas no, con vos.
Paula: ¿No será de mi no?
Natalia: No, con vos. Llegaron juntos-levantando una ceja-
Zaira: Y con la misma ropa de ayer-rió-
Paula: ¡ay jódeme que ayer tenía esto!-y obvio, te hiciste la boluda-
Natalia: ¿Será porque estuviste con él toda la noche?-interrogó-
Paula: -comenzaste a reír exageradamente y luego las miraste seria- Chicas por dios, ¿me hablan en serio?-ambas asintieron- ¡Como voy a pasar la noche con tu hermano Zai!
Zaira: ay, me Decis Zai-sonrió feliz-
Natalia: -Revoleo los ojos- Hey, somos tus amigas, ¿o no?
Paula: -suspiraste- Solo vino a comer a casa. -las tres rieron-
Zaira: ¿Y la ropa porqué?-volviéndote a interrogar, esta vez la morocha-
Paula: No sé se puso la misma ropa.
-Pau!-dijeron al unísono las dos entre risas-
Paula: Okey! Se quedó a dormir-ambas gritaron- No acepto comentarios.
Natalia: ¿Y preguntas?-sonrió malignamente-
Paula: Según qué tipo de preguntas.
Zaira: Te... -y puso caras extremadamente graciosas, cada vez la quería mas-
Paula: ¡Dije según qué tipos!-riendo y dirigiéndote a tu oficina, ambas te miraron en busca de una respuesta- No pasó. -riendo entraste-
Zaira: ¿le crees?-levantando una ceja-
Natalia: La conozco, no se va a acostar con él el segundo día.
Zaira: -levantó la ceja- ¿Tres?
Natalia: Tres-rió-Basta, ¡sigamos trabajando! -las dos rieron-
Entraste a la oficina dejando tu cartera sobre la silla y desplomándote en ella pensando en ayer. Suavemente tus ojos dejaron de ver al sentir dos manos que se posaban sobre ellos. Sonreíste, era él. Te quedaste sin moverte esperando que te deje ver, algo que parecía que no ibas a lograr.
Paula: Ya sé que sos vos eh.
Pedro: Ya sabía que sabias que era yo-te miró destapándote los ojos- ¿me extrañaste?
Paula: Algo.
Pedro: ¿Algo? ¿Nada más?-decepcionado-
Paula: Algo mucho-giraste la silla y tomándolo de la cara lo besaste-
Pedro: No, acá no-rió-
Paula: Ahora sos vos el que no queres-negaste con la cabeza y te levantaste para buscar algo-
Pedro: -te arrinconó contra el escritorio-Yo siempre quiero, ¿cuando lo vas a entender?
Paula: ¿Qué queres vos?-interrogaste-
Pedro: Yo quiero tantas cosas-admitió-
Paula: Pero... específicamente Ahora, ¿qué es lo que queres?-interrogaste más que cerca-
Pedro: A vos.-sonrió sin dudar-
Paula: Vas a tener que esperar para tenerme a mí. Histérica eras-
Pedro: ¿Todavia no te tengo?-desconcertado-
Paula: No completa.-negaste-
Pedro: No sé a qué te referirás con "completa" pero tengo alguien que nadie tiene.-sonrió-
Paula: ¿qué tenés?-sonreíste-
Pedro: Tus labios.
Paula: ¿Estás tan seguro?-preguntaste-
Pedro: Demasiado, y en algún punto, tengo tu corazón.
Paula: -sonreíste- ¿A sí?
Pedro: Y si no lo tengo lo voy a tener, ¿sabes por qué?
Paula: No tengo la menor idea.
Pedro: ¿queres saber?-sonrió-
Paula: No sé si quiero saber.-revoleaste los ojos y la histeria se volvió a mostrar-
Pedro: Yo sé que queres saber.-te quiso besar y le corriste la cara mirando para arriba y haciendo que te bese el cuello-
Paula: Mm no, mejor no quiero. -reíste-
Pedro: Ok.-te quisiste ir pero, ya era imposible-
Paula: -lo agarraste del brazo haciendo que quede nuevamente sobre vos encerrándote-¿Porqué Decis que tenés mi corazón?
Pedro: Porqué todo lo que quiero, deseo o Ancio lo consigo.-sonrió superado-
Paula: Sorry, YO el superado. -reíste-
Pedro: El superado te encanta.
Paula: A vos te encanta esta histérica.-sonreiste ganadora-
Pedro: Y lo admito.-tomandote de la cara te besó-
Paula: ¿Vamos a trabajar?-reíste-
Pedro: Hagamos lo que vos quieras.
Paula: Trabajar.
Pedro: ¿Querés eso? -te miró y vos asentiste con la cabeza- Okey, entonces a trabajar.
Paula: Ah, bien se ríen solas.
Zaira: No -rió- solas no, con vos.
Paula: ¿No será de mi no?
Natalia: No, con vos. Llegaron juntos-levantando una ceja-
Zaira: Y con la misma ropa de ayer-rió-
Paula: ¡ay jódeme que ayer tenía esto!-y obvio, te hiciste la boluda-
Natalia: ¿Será porque estuviste con él toda la noche?-interrogó-
Paula: -comenzaste a reír exageradamente y luego las miraste seria- Chicas por dios, ¿me hablan en serio?-ambas asintieron- ¡Como voy a pasar la noche con tu hermano Zai!
Zaira: ay, me Decis Zai-sonrió feliz-
Natalia: -Revoleo los ojos- Hey, somos tus amigas, ¿o no?
Paula: -suspiraste- Solo vino a comer a casa. -las tres rieron-
Zaira: ¿Y la ropa porqué?-volviéndote a interrogar, esta vez la morocha-
Paula: No sé se puso la misma ropa.
-Pau!-dijeron al unísono las dos entre risas-
Paula: Okey! Se quedó a dormir-ambas gritaron- No acepto comentarios.
Natalia: ¿Y preguntas?-sonrió malignamente-
Paula: Según qué tipo de preguntas.
Zaira: Te... -y puso caras extremadamente graciosas, cada vez la quería mas-
Paula: ¡Dije según qué tipos!-riendo y dirigiéndote a tu oficina, ambas te miraron en busca de una respuesta- No pasó. -riendo entraste-
Zaira: ¿le crees?-levantando una ceja-
Natalia: La conozco, no se va a acostar con él el segundo día.
Zaira: -levantó la ceja- ¿Tres?
Natalia: Tres-rió-Basta, ¡sigamos trabajando! -las dos rieron-
Entraste a la oficina dejando tu cartera sobre la silla y desplomándote en ella pensando en ayer. Suavemente tus ojos dejaron de ver al sentir dos manos que se posaban sobre ellos. Sonreíste, era él. Te quedaste sin moverte esperando que te deje ver, algo que parecía que no ibas a lograr.
Paula: Ya sé que sos vos eh.
Pedro: Ya sabía que sabias que era yo-te miró destapándote los ojos- ¿me extrañaste?
Paula: Algo.
Pedro: ¿Algo? ¿Nada más?-decepcionado-
Paula: Algo mucho-giraste la silla y tomándolo de la cara lo besaste-
Pedro: No, acá no-rió-
Paula: Ahora sos vos el que no queres-negaste con la cabeza y te levantaste para buscar algo-
Pedro: -te arrinconó contra el escritorio-Yo siempre quiero, ¿cuando lo vas a entender?
Paula: ¿Qué queres vos?-interrogaste-
Pedro: Yo quiero tantas cosas-admitió-
Paula: Pero... específicamente Ahora, ¿qué es lo que queres?-interrogaste más que cerca-
Pedro: A vos.-sonrió sin dudar-
Paula: Vas a tener que esperar para tenerme a mí. Histérica eras-
Pedro: ¿Todavia no te tengo?-desconcertado-
Paula: No completa.-negaste-
Pedro: No sé a qué te referirás con "completa" pero tengo alguien que nadie tiene.-sonrió-
Paula: ¿qué tenés?-sonreíste-
Pedro: Tus labios.
Paula: ¿Estás tan seguro?-preguntaste-
Pedro: Demasiado, y en algún punto, tengo tu corazón.
Paula: -sonreíste- ¿A sí?
Pedro: Y si no lo tengo lo voy a tener, ¿sabes por qué?
Paula: No tengo la menor idea.
Pedro: ¿queres saber?-sonrió-
Paula: No sé si quiero saber.-revoleaste los ojos y la histeria se volvió a mostrar-
Pedro: Yo sé que queres saber.-te quiso besar y le corriste la cara mirando para arriba y haciendo que te bese el cuello-
Paula: Mm no, mejor no quiero. -reíste-
Pedro: Ok.-te quisiste ir pero, ya era imposible-
Paula: -lo agarraste del brazo haciendo que quede nuevamente sobre vos encerrándote-¿Porqué Decis que tenés mi corazón?
Pedro: Porqué todo lo que quiero, deseo o Ancio lo consigo.-sonrió superado-
Paula: Sorry, YO el superado. -reíste-
Pedro: El superado te encanta.
Paula: A vos te encanta esta histérica.-sonreiste ganadora-
Pedro: Y lo admito.-tomandote de la cara te besó-
Paula: ¿Vamos a trabajar?-reíste-
Pedro: Hagamos lo que vos quieras.
Paula: Trabajar.
Pedro: ¿Querés eso? -te miró y vos asentiste con la cabeza- Okey, entonces a trabajar.
Capitulo 19 ♥
Era temprano, acostada en tu cama de dos plazas sonó el despertador. Estabas boca abajo con la cabeza hacia este y de un manotazo lo apagaste. Sentiste que una mano se acomodaba en tu cintura y luego que algo detrás tuyo se acomodaba. Sonreíste. Giraste la cabeza y lo viste. Ahí acostado junto a vos, todavía con los ojos cerrados. Te mordiste el labio, de ternura, y lentamente acariciaste su mejilla. No querías despertarlo, se veía tan tierno, tan perfecto, tan tranquilo. Tampoco querías levantarte vos, lo que más querías era estar así con él. Ya era sábado por la mañana, tenían que ir a la empresa. Y luego, tenias que comprar el disfraz para la fiesta de Florencia. Lentamente te pusiste de costado para moverlo suavemente desde el hombro. No despertó. Te volviste a morder el labio y acercándote más a él, lo besaste siguiendo y dándole besos por la mejilla y el cuello, acercándote a su oído. Paula: Lindo, lindo levántate.
Era como si nada, estaba completamente dormido. Sonreíste otra vez y le corriste el pelo de la cara. Con cara de dormida miraste por la ventana pero al estar las cortinas no pudiste mirar mucho. Te tildaste mirando la ventana y él se movió. Lo volviste a mirar sonriendo y él con los ojos entreabiertos por el sueño también sonrió.
Paula: ¡Buen día! -y te tiraste sobre él haciendo que él te abrazara-
Pedro: Buen día -bostezo dormido- ¿como durmió la princesita más linda de todas?
Paula: Bien y más con vos acá. ¿Y vos principito?
Pedro: Bien, aunque admito que me gustaría quedarme acá.
Paula: Pero, hay que ir a la oficina -sonreíste y el te miró extrañado- Es sábado, y por lo menos tempranito tenemos que ir.
Pedro: ¿De verdad? -bufó
Paula: Si quejón -y ambos rieron, te sentaste en la cama y lo miraste-
Pedro: -rió- te queda lindo el pelo así.
Paula: ¿Que tiene mi pelo? -todavía dormida-
Pedro: Estás toda despeinada -riendo
Paula: hay no que desastre -levantándote saliste corriendo al baño-
Pedro: Exagerada, ¿que problema hay que te vea así? -sin obtener respuesta apoyo la cabeza en la almohada y miró el techo.
Habrás estado quince minutos en el baño y saliste renovada. Vos siempre eras rápida para cambiarte. Peter te miró y se mordió el labio, y sí estaba irresistible. Sonreíste y le tiraste la remera que estaba sobre la silla del escritorio junto a las demás cosas tuyas y comenzaste a buscar un par de zapatos. Peter atentó miraba tu placard. Al encontrarlos te sentaste para comenzártelos a poner y lo miraste. Estaba raro.
Paula: ¡Hey!, ¿que pasa? -extrañada
Pedro: Eh? No, nada...
Paula: No, algo te pasa -te sonreíste
Pedro: Esa foto -señalo la foto que estaba pegada en el placard-
Paula: -te pusiste un zapato- ¿te vas a poner celoso de un nene? -reíste dándole la espalda-
Pedro: No, ¿quién es?
Paula: Mi novio de la infancia y la primaria, el que te conté te acordas?
Pedro: Si sí me acuerdo, ¿y por qué te peleaste?
Paula: Me fui a Nueva York con mis viejos cuando tenía trece, estaba re enamorada. Y bueno, perdí contacto.
Pedro: -te miró- ¿ni siquiera te acordas como se llamaba?
Paula: No me acuerdo mucho, sé que me habia enamorado de verdad, era como mi gran amor de chica -reí-
Pedro: Ah. -sin decir nada
Paula: -lo volviste a mirar- ¿Por algo en especial?
Pedro: Interés. -sonrió y te besó- Voy al baño, y después bajo y te hago el desayuno si queres.
Pedro: Yo lo hago ahora -lo besaste y bajaste la escalera.
Paula: -se acercó más al placard contemplando esa foto, y luego de un tiempo salió al baño-
Bajaste a la cocina, todavía medio dormida. Agarraste dos tazas y pusiste para hacer cafés. Uno para vos, y otro para él. Te frotaste los ojos dormida y prendiste la tele. Hacía frío. Y claro, que esperabas una mañana de comienzos de Julio, comenzando el invierno. Hiciste algunas tostadas y tu teléfono sonó repetidas veces. Equivocado. Odiabas cuando se equivocaban. El morocho con un pantalón negro de vestir y una corbata negra con una camisa blanca, apareció por la puerta todavía dormido. Se acercó a vos, te tomó por la cintura y te besó. Le sonreíste y luego pusiste los cafés junto a las tostadas sobre la mesa.
Pedro: Hace frío che -tomando un pequeño sorbo de café-
Paula: Sí, ¿está muy caliente?
Pedro: Mm, no. -pensó y luego sonrió- Esta bien.
Paula: Yo después de la oficina voy a ir a alquilar el disfraz para lo de Flor.
Pedro: Uy! Me re olvidé yo.
Paula: Acompáñame si queres seguramente alguna de las chicas vienen y Matías también.
Pedro: Ojo con Matías vos eh! -bufó celoso
Paula: -rió- Es mi mejor amigo.
Pedro: No me importa ojo.
Paula: Celoso -reíste-
Pedo: No son celos, solo protejo lo que me pertenece.
Ambos rieron a carcajadas, y lavando las tazas y demás juntos, se pusieron los sacos, se sonrieron y salieron de tu casa. Se subieron al auto de Peter y sin más vueltas se encontraban yendo hacia la empresa a donde llegaron en pocos minutos. Juntos.
Era como si nada, estaba completamente dormido. Sonreíste otra vez y le corriste el pelo de la cara. Con cara de dormida miraste por la ventana pero al estar las cortinas no pudiste mirar mucho. Te tildaste mirando la ventana y él se movió. Lo volviste a mirar sonriendo y él con los ojos entreabiertos por el sueño también sonrió.
Paula: ¡Buen día! -y te tiraste sobre él haciendo que él te abrazara-
Pedro: Buen día -bostezo dormido- ¿como durmió la princesita más linda de todas?
Paula: Bien y más con vos acá. ¿Y vos principito?
Pedro: Bien, aunque admito que me gustaría quedarme acá.
Paula: Pero, hay que ir a la oficina -sonreíste y el te miró extrañado- Es sábado, y por lo menos tempranito tenemos que ir.
Pedro: ¿De verdad? -bufó
Paula: Si quejón -y ambos rieron, te sentaste en la cama y lo miraste-
Pedro: -rió- te queda lindo el pelo así.
Paula: ¿Que tiene mi pelo? -todavía dormida-
Pedro: Estás toda despeinada -riendo
Paula: hay no que desastre -levantándote saliste corriendo al baño-
Pedro: Exagerada, ¿que problema hay que te vea así? -sin obtener respuesta apoyo la cabeza en la almohada y miró el techo.
Habrás estado quince minutos en el baño y saliste renovada. Vos siempre eras rápida para cambiarte. Peter te miró y se mordió el labio, y sí estaba irresistible. Sonreíste y le tiraste la remera que estaba sobre la silla del escritorio junto a las demás cosas tuyas y comenzaste a buscar un par de zapatos. Peter atentó miraba tu placard. Al encontrarlos te sentaste para comenzártelos a poner y lo miraste. Estaba raro.
Paula: ¡Hey!, ¿que pasa? -extrañada
Pedro: Eh? No, nada...
Paula: No, algo te pasa -te sonreíste
Pedro: Esa foto -señalo la foto que estaba pegada en el placard-
Paula: -te pusiste un zapato- ¿te vas a poner celoso de un nene? -reíste dándole la espalda-
Pedro: No, ¿quién es?
Paula: Mi novio de la infancia y la primaria, el que te conté te acordas?
Pedro: Si sí me acuerdo, ¿y por qué te peleaste?
Paula: Me fui a Nueva York con mis viejos cuando tenía trece, estaba re enamorada. Y bueno, perdí contacto.
Pedro: -te miró- ¿ni siquiera te acordas como se llamaba?
Paula: No me acuerdo mucho, sé que me habia enamorado de verdad, era como mi gran amor de chica -reí-
Pedro: Ah. -sin decir nada
Paula: -lo volviste a mirar- ¿Por algo en especial?
Pedro: Interés. -sonrió y te besó- Voy al baño, y después bajo y te hago el desayuno si queres.
Pedro: Yo lo hago ahora -lo besaste y bajaste la escalera.
Paula: -se acercó más al placard contemplando esa foto, y luego de un tiempo salió al baño-
Bajaste a la cocina, todavía medio dormida. Agarraste dos tazas y pusiste para hacer cafés. Uno para vos, y otro para él. Te frotaste los ojos dormida y prendiste la tele. Hacía frío. Y claro, que esperabas una mañana de comienzos de Julio, comenzando el invierno. Hiciste algunas tostadas y tu teléfono sonó repetidas veces. Equivocado. Odiabas cuando se equivocaban. El morocho con un pantalón negro de vestir y una corbata negra con una camisa blanca, apareció por la puerta todavía dormido. Se acercó a vos, te tomó por la cintura y te besó. Le sonreíste y luego pusiste los cafés junto a las tostadas sobre la mesa.
Pedro: Hace frío che -tomando un pequeño sorbo de café-
Paula: Sí, ¿está muy caliente?
Pedro: Mm, no. -pensó y luego sonrió- Esta bien.
Paula: Yo después de la oficina voy a ir a alquilar el disfraz para lo de Flor.
Pedro: Uy! Me re olvidé yo.
Paula: Acompáñame si queres seguramente alguna de las chicas vienen y Matías también.
Pedro: Ojo con Matías vos eh! -bufó celoso
Paula: -rió- Es mi mejor amigo.
Pedro: No me importa ojo.
Paula: Celoso -reíste-
Pedo: No son celos, solo protejo lo que me pertenece.
Ambos rieron a carcajadas, y lavando las tazas y demás juntos, se pusieron los sacos, se sonrieron y salieron de tu casa. Se subieron al auto de Peter y sin más vueltas se encontraban yendo hacia la empresa a donde llegaron en pocos minutos. Juntos.
Capitulo 18 ♥
La película empezó cuando ustedes habían terminado de comer. Se acostó en el sillón y vos te acostaste sobre él tapándolo a él y tapándote vos con la frazada. Apoyaste la cabeza sobre su pecho y así toda la noche miraron la película, mientras él suavemente te tocaba el pelo y te tenia de la mano. Una escena muy romántica, ambos personajes se encontraban luego de años bajo la lluvia hundiéndose en un beso único y esperado, que obviamente termino con una noche de amor magnifica. Paula: Que tiernos son -sonreíste apoyada todavía en su pecho- ¿no?
Pedro: Sí la historia que cualquiera quisiera vivir. -te miró-
Paula: Sí y más con él -reíste y lo miraste- ¿que? no puedo mirar hombres, desde cuándo?
Pedro: No, está bien mira. Yo miro a ella que es re linda.
Paula: Me parece perfecto.
Pedro: -te tomó de la cara y te besó- Vos sos la única persona a la que puedo mirar.
Paula: ¿ay sí? -sonreíste-
Pedro: Hay sí -te imitó y luego rió-
Paula: que gracioso estás -te pusiste boca abajo quedando frente a él ya olvidándote de la película-
Pedro: -apoyó sus manos en tú cintura- te vas a perder la película así.
Paula: Ya la vi. Aparte es más divertido verte a vos.
Pedro: ¿más divertido verme a mí? Ah, ya entiendo, queres hacer tu propia película.
Paula: -comenzaste a reír- No de ese estilo -señalaste la tele donde tirados en la cama ambos protagonistas se demostraban cuanto se amaban-
Pedro: ¿por qué así no? -arqueo una ceja-
Paula: Porqué yo soy chiquita.
Pedro: -comenzó a reírse- ¿chiquita? ¿Vos? Pero por favor -rió-
Paula: ¡Hey! -lo miraste- no sé como pensarás que soy yo.
Pedro: ¿En la cama?
Paula: No hablo de eso, hablo de tu rapidez hormonal.
Pedro: Yo no tengo rapidez hormonal.
Paula: -reíste- contate otro.
Pedro: De verdad, aunque admito que... -te miró mordiéndose el labio- me moriría de ganas.
Paula: -le pegaste suavemente en el hombro- Lo sé soy irresistible.
Pedro: Muy -se te acercó besándote lentamente y mordiéndote suavemente el labio-
Paula: No me vas a tentar -reíste hablando con dificultad porque te mordía el labio- ¡Duele!
Pedro: No te quiero tentar, te quiero besar que es totalmente distinto -sonrió-
Paula: Pero una cosa lleva a la otra -sonreíste-
Pedro: Y que las lleve -te besó-
Paula: ¡No te zarpes! -reíste- me gusta estar así con vos.
Pedro: ¿Así acurrucaditos? -sonrió-
Paula: Sí así, ¿Te quedas no?
Pedro: ¿A dormir?
Paula: Si a dormir, ¿te quedas no? -lo abrazaste y esta vez se pusieron de costado-
Pedro: Para, no era que 'no sos nadie para quedarte a dormir en mi casa' -haciéndote burla-
Paula: Cambié de opinión quédate -te mordiste el labio-
Pedro: Y si me lo pedís así, me quedo los días que quieras. -rió-
Paula: ¡Hey, Hey!, hoy nada más.
Pedro: ¿Y cómo dormimos?
Paula: arriba.
Pedro: Juntitos, tapaditos y abrazaditos? -sonrió-
Paula: Otra no queda -rió- y, ¿vamos? tengo sueño.
Pedro: Si sueño... -te miró-
Paula: Sí sueño córtala -reíste y te levantaste con la frazada-
Pedro: -te ayudó a ordenar, apagó la tele y te agarró para llevarte en sus brazos-
Paula: -comenzaste a reír- ¿Peter que haces?
Pedro: Llevo a mi princesa a su habitación -levantó una ceja- ¿Está mal?
Paula: No, está genial. No tenía ganas de caminar.
Pedro sonrió y te subió hasta la pieza, con frazada y todo. Te acostó sobre la cama y te tapó con las sábanas. Te besó la frente y vos lo besaste. Lo agarraste de la mano y lo tiraste arriba tuyo para que se acostara con vos, él se encargo de sonreír. Te dio un pequeño beso y se tapó a tu izquierda. Lo miraste sonriendo y él paso su mano por tu cintura para así poder abrazarte desde atrás. Te sentías protegida con él ahí.
Pedro: -al oído- Hasta mañana hermosa.
Paula: -sonreíste con los ojos cerrados- Hasta mañana bonito.
Pedro te dio un tierno beso en el cuello. Y vos se lo devolviste besándolo al final. Ambos se sonrieron y al cabo de unos minutos, estaban totalmente dormidos.
Pedro: Sí la historia que cualquiera quisiera vivir. -te miró-
Paula: Sí y más con él -reíste y lo miraste- ¿que? no puedo mirar hombres, desde cuándo?
Pedro: No, está bien mira. Yo miro a ella que es re linda.
Paula: Me parece perfecto.
Pedro: -te tomó de la cara y te besó- Vos sos la única persona a la que puedo mirar.
Paula: ¿ay sí? -sonreíste-
Pedro: Hay sí -te imitó y luego rió-
Paula: que gracioso estás -te pusiste boca abajo quedando frente a él ya olvidándote de la película-
Pedro: -apoyó sus manos en tú cintura- te vas a perder la película así.
Paula: Ya la vi. Aparte es más divertido verte a vos.
Pedro: ¿más divertido verme a mí? Ah, ya entiendo, queres hacer tu propia película.
Paula: -comenzaste a reír- No de ese estilo -señalaste la tele donde tirados en la cama ambos protagonistas se demostraban cuanto se amaban-
Pedro: ¿por qué así no? -arqueo una ceja-
Paula: Porqué yo soy chiquita.
Pedro: -comenzó a reírse- ¿chiquita? ¿Vos? Pero por favor -rió-
Paula: ¡Hey! -lo miraste- no sé como pensarás que soy yo.
Pedro: ¿En la cama?
Paula: No hablo de eso, hablo de tu rapidez hormonal.
Pedro: Yo no tengo rapidez hormonal.
Paula: -reíste- contate otro.
Pedro: De verdad, aunque admito que... -te miró mordiéndose el labio- me moriría de ganas.
Paula: -le pegaste suavemente en el hombro- Lo sé soy irresistible.
Pedro: Muy -se te acercó besándote lentamente y mordiéndote suavemente el labio-
Paula: No me vas a tentar -reíste hablando con dificultad porque te mordía el labio- ¡Duele!
Pedro: No te quiero tentar, te quiero besar que es totalmente distinto -sonrió-
Paula: Pero una cosa lleva a la otra -sonreíste-
Pedro: Y que las lleve -te besó-
Paula: ¡No te zarpes! -reíste- me gusta estar así con vos.
Pedro: ¿Así acurrucaditos? -sonrió-
Paula: Sí así, ¿Te quedas no?
Pedro: ¿A dormir?
Paula: Si a dormir, ¿te quedas no? -lo abrazaste y esta vez se pusieron de costado-
Pedro: Para, no era que 'no sos nadie para quedarte a dormir en mi casa' -haciéndote burla-
Paula: Cambié de opinión quédate -te mordiste el labio-
Pedro: Y si me lo pedís así, me quedo los días que quieras. -rió-
Paula: ¡Hey, Hey!, hoy nada más.
Pedro: ¿Y cómo dormimos?
Paula: arriba.
Pedro: Juntitos, tapaditos y abrazaditos? -sonrió-
Paula: Otra no queda -rió- y, ¿vamos? tengo sueño.
Pedro: Si sueño... -te miró-
Paula: Sí sueño córtala -reíste y te levantaste con la frazada-
Pedro: -te ayudó a ordenar, apagó la tele y te agarró para llevarte en sus brazos-
Paula: -comenzaste a reír- ¿Peter que haces?
Pedro: Llevo a mi princesa a su habitación -levantó una ceja- ¿Está mal?
Paula: No, está genial. No tenía ganas de caminar.
Pedro sonrió y te subió hasta la pieza, con frazada y todo. Te acostó sobre la cama y te tapó con las sábanas. Te besó la frente y vos lo besaste. Lo agarraste de la mano y lo tiraste arriba tuyo para que se acostara con vos, él se encargo de sonreír. Te dio un pequeño beso y se tapó a tu izquierda. Lo miraste sonriendo y él paso su mano por tu cintura para así poder abrazarte desde atrás. Te sentías protegida con él ahí.
Pedro: -al oído- Hasta mañana hermosa.
Paula: -sonreíste con los ojos cerrados- Hasta mañana bonito.
Pedro te dio un tierno beso en el cuello. Y vos se lo devolviste besándolo al final. Ambos se sonrieron y al cabo de unos minutos, estaban totalmente dormidos.
Capitulo 17 ♥
Pedro: Es histérica.
Paula: Muy.
Pedro: Igual quédate tranquila que a vos, nadie pero nadie te gana.
Paula: Te encanta hacerme enojar.
Pedro: Me encantas vos -te besó al frenar en un semáforo y volvió a arrancar para ir a tu casa-
Paula: entonces, vamos para casa?
Pedro: Ya te dije que vamos a donde vos quieras, ¿queres ir a un restaurant? -te miró
Paula: Mm no sé, sorpréndeme.
Pedro: No me des ideas. -rió
Paula: Sorpréndeme Decentemente -levantaste una ceja-
Pedro: Bueno, como digas princesa. Te vas a tener que cambiar, estas como... mojada.
Paula: Uy es verdad, vos también -reíste-
Pedro: Vamos a tu casa y listo.
Asentiste riendo y siguieron camino a tu casa. No tardaron en llegar, tampoco estaban muy lejos. Ambos bajaron, y cerraron las puertas del auto bajo la lluvia. Buscaste la llave lo más rápido que pudiste, aunque no lo suficientemente rápido para que no queden totalmente empapados. Ambos, totalmente mojados abajo de la lluvia reían y vos no podías encontrar tu llave. Te tomó de la cara y te besó tiernamente. Le encantaba lo romántico. A vos también. Encontraste la llave intentándote despegar de él, no te dejo. Con la llave en la mano intentaste abrir la puerta, estaba oscuro y el te besaba era imposible entrar. Lograste colocar la llave en la cerradura y abriste entrando todavía a los besos con él. Pateó la puerta para cerrarla y te besó llevándote hacia el teniéndote de la cintura. Lo besaste enredando tus brazos en su cuello y el te apoyó contra el sillón.
Sonreíste y le diste un pequeño beso en el cachete.
Paula: Tengo que cambiarme.
Pedro: Vamos -sonrió
Paula: Sola Peter, no te pases
Pedro: ¿pasarme? Yo tengo que cocinar señorita.
Paula: me parece genial, entonces espérame -subiste corriendo las escaleras-
Pedro: -subió detrás tuyo y te tomó de la cintura- si te vas mucho tiempo te voy a extrañar.
Paula: ¡PETER! -reíste- no tardo baja dale
Pedro: Necesito un beso para irme feliz y contento.
Paula: -reíste y tomándolo de la cara lo besaste- Anda dale.
Peter bajó a cocinar y vos te cambiaste poniéndote lo primero que encontraste. Te pusiste una remera blanca y un jean con zapatillas. Bajaste y lo viste mirando la heladera. Sonreíste y te miró también sonriendo.
Paula: Ya abrís la heladera como si vivirías acá -reíste acercándote a él-
Pedro: -se paró frente a vos y te tomó por la cintura- Estoy practicando para cuando me venga a vivir con vos.
Paula: ¿Ah sí? -reíste- ¿tanta confianza te tenes?
Pedro: Muchísima.
Paula: Tene cuidado de que no se te caiga de golpe.
Pedro: Si vos no me la tiras.
Paula: -lo miraste y se empezaron a reír- Déjalo ahí.
Pedro: Que mente sucia -te besó- ¿pedimos pizza?
Paula: ¿no era que me ibas a hacer de comer?
Pedro: Em, si pero cambié de opinión, ¿comemos pizza mirando una peli que te parece?
Paula: Me parece genial, pero por lo menos llama vos a la pizzería -reíste y te tiraste en el sillón-
Pedro: -llamó a la pizzería y luego de unos minutos se acercó a vos- En 15 minutos vienen.
Paula: En 15? -revoleaste los ojos- tengo hambre.
Pedro: Me tenés a mi -sonrió- ¿me haces un lugarcito?
Paula: Dale veni -se acostó al lado tuyo-
Comenzaste a hacer zapping, no encontraban nada para ver y tenían hambre. Apenas sonó el timbre Pedro se levantó para ir a pagar las pizzas. Seguiste pasando los canales hasta que viste que estaba por empezar una película que te encantaba. Nico te miró entrando al living y dejó la pizza agarrando un cuchillo que estaba sobre la mesita del living para cortarla. Lo miraste y te sentaste en el sillón para servir coca para ambos.
Pedro: ¿que peli dejaste princesa?
Paula: Deja de decirme princesa porque no controlo mis actos -reíste- El diario de noah, ¿la viste?
Pedro: Mm, me suena. ¿De qué es?
Paula: La miramos y te fijas -reíste- yo la amo es mi película preferida lejos.
Pedro: ¿te gustan las historias románticas?
Paula: Si, me encantan. -y te metiste un pedazo de pizza en la boca- Hace frío ¿no?
Pedro: -agarraste una frazada de atrás tuyo- ¿la queres?
Paula: Dale -y te levantaste para taparla por la espalda.
La película empezó cuando ustedes habían terminado de comer. Se acostó en el sillón y vos te acostaste sobre él tapándolo a él y tapándote vos con la frazada. Apoyaste la cabeza sobre su pecho y así toda la noche miraron la película, mientras él suavemente te tocaba el pelo y te tenia de la mano.
Paula: Muy.
Pedro: Igual quédate tranquila que a vos, nadie pero nadie te gana.
Paula: Te encanta hacerme enojar.
Pedro: Me encantas vos -te besó al frenar en un semáforo y volvió a arrancar para ir a tu casa-
Paula: entonces, vamos para casa?
Pedro: Ya te dije que vamos a donde vos quieras, ¿queres ir a un restaurant? -te miró
Paula: Mm no sé, sorpréndeme.
Pedro: No me des ideas. -rió
Paula: Sorpréndeme Decentemente -levantaste una ceja-
Pedro: Bueno, como digas princesa. Te vas a tener que cambiar, estas como... mojada.
Paula: Uy es verdad, vos también -reíste-
Pedro: Vamos a tu casa y listo.
Asentiste riendo y siguieron camino a tu casa. No tardaron en llegar, tampoco estaban muy lejos. Ambos bajaron, y cerraron las puertas del auto bajo la lluvia. Buscaste la llave lo más rápido que pudiste, aunque no lo suficientemente rápido para que no queden totalmente empapados. Ambos, totalmente mojados abajo de la lluvia reían y vos no podías encontrar tu llave. Te tomó de la cara y te besó tiernamente. Le encantaba lo romántico. A vos también. Encontraste la llave intentándote despegar de él, no te dejo. Con la llave en la mano intentaste abrir la puerta, estaba oscuro y el te besaba era imposible entrar. Lograste colocar la llave en la cerradura y abriste entrando todavía a los besos con él. Pateó la puerta para cerrarla y te besó llevándote hacia el teniéndote de la cintura. Lo besaste enredando tus brazos en su cuello y el te apoyó contra el sillón.
Sonreíste y le diste un pequeño beso en el cachete.
Paula: Tengo que cambiarme.
Pedro: Vamos -sonrió
Paula: Sola Peter, no te pases
Pedro: ¿pasarme? Yo tengo que cocinar señorita.
Paula: me parece genial, entonces espérame -subiste corriendo las escaleras-
Pedro: -subió detrás tuyo y te tomó de la cintura- si te vas mucho tiempo te voy a extrañar.
Paula: ¡PETER! -reíste- no tardo baja dale
Pedro: Necesito un beso para irme feliz y contento.
Paula: -reíste y tomándolo de la cara lo besaste- Anda dale.
Peter bajó a cocinar y vos te cambiaste poniéndote lo primero que encontraste. Te pusiste una remera blanca y un jean con zapatillas. Bajaste y lo viste mirando la heladera. Sonreíste y te miró también sonriendo.
Paula: Ya abrís la heladera como si vivirías acá -reíste acercándote a él-
Pedro: -se paró frente a vos y te tomó por la cintura- Estoy practicando para cuando me venga a vivir con vos.
Paula: ¿Ah sí? -reíste- ¿tanta confianza te tenes?
Pedro: Muchísima.
Paula: Tene cuidado de que no se te caiga de golpe.
Pedro: Si vos no me la tiras.
Paula: -lo miraste y se empezaron a reír- Déjalo ahí.
Pedro: Que mente sucia -te besó- ¿pedimos pizza?
Paula: ¿no era que me ibas a hacer de comer?
Pedro: Em, si pero cambié de opinión, ¿comemos pizza mirando una peli que te parece?
Paula: Me parece genial, pero por lo menos llama vos a la pizzería -reíste y te tiraste en el sillón-
Pedro: -llamó a la pizzería y luego de unos minutos se acercó a vos- En 15 minutos vienen.
Paula: En 15? -revoleaste los ojos- tengo hambre.
Pedro: Me tenés a mi -sonrió- ¿me haces un lugarcito?
Paula: Dale veni -se acostó al lado tuyo-
Comenzaste a hacer zapping, no encontraban nada para ver y tenían hambre. Apenas sonó el timbre Pedro se levantó para ir a pagar las pizzas. Seguiste pasando los canales hasta que viste que estaba por empezar una película que te encantaba. Nico te miró entrando al living y dejó la pizza agarrando un cuchillo que estaba sobre la mesita del living para cortarla. Lo miraste y te sentaste en el sillón para servir coca para ambos.
Pedro: ¿que peli dejaste princesa?
Paula: Deja de decirme princesa porque no controlo mis actos -reíste- El diario de noah, ¿la viste?
Pedro: Mm, me suena. ¿De qué es?
Paula: La miramos y te fijas -reíste- yo la amo es mi película preferida lejos.
Pedro: ¿te gustan las historias románticas?
Paula: Si, me encantan. -y te metiste un pedazo de pizza en la boca- Hace frío ¿no?
Pedro: -agarraste una frazada de atrás tuyo- ¿la queres?
Paula: Dale -y te levantaste para taparla por la espalda.
La película empezó cuando ustedes habían terminado de comer. Se acostó en el sillón y vos te acostaste sobre él tapándolo a él y tapándote vos con la frazada. Apoyaste la cabeza sobre su pecho y así toda la noche miraron la película, mientras él suavemente te tocaba el pelo y te tenia de la mano.
Capitulo 16 ♥
Paula: porqué no sos nada para quedarte a dormir en mi casa -reíste- Pedro: ¿Y puedo empezar a serlo?
Paula: puf tiene que pasar mucho tiempo para eso.
Pedro: ¿Mucho? -frunció la nariz
Paula: Queda en vos.
Pedro: Es un gran avance, cambiaste de opinión -rió
Paula: Bésame y cállate. -lo agarraste de la cara y le partiste la boca de un beso.
Te agarró de la cara con ternura y te besó como nunca te habían besado. Lo seguiste, te encantaba. Te agarró dulcemente de la mano haciendo que te acerques más a él y así quedándote apoyada sobre su hombro mientras el seguía besándote. Le corriste el pelo de la cara con una sonrisa y lo miraste. Él te devolvió la mirada y con su dedo acarició tu boca y sonrió. Sonreíste y lentamente cerraste los ojos quedándote casi dormida sobre su hombro. Pasaron 15 minutos aproximadamente y sentiste que su mano se movía. Te llamó. Una. Dos veces. Lo escuchabas pero no querías despertar. Te corrió el pelo de la cara y al oído te volvió a llamar. Lo ignoraste. Suavemente arrimó su boca a tu oreja y te mordió lo más despacio que pudo. Sonreíste y él rió.
Pedro: Dale levántate que ya vienen los de la grúa-
Paula: -abriste lentamente los ojos- y déjalos, ¿que queres que haga? una fiesta?
Pedro: Mm no -pensativo- la fiesta me la podes hacer a mí.
Paula: No te desubiques -reíste y suavemente le pegaste en el brazo cercano a vos-
Pedro: No me desubique, solo digo lo que quiero, ¿está mal? -y te miró con esa cara hermosa y tierna-
Paula: No -reí- ahí vinieron, que me quiero ir.
Peter sonrió y bajo. Habrá estado una hora más hablando con los de la grúa, y en ese lapso de tiempo te quedaste totalmente dormida. Sentiste que la puerta del auto se abrió. Llovía otra vez. Abriste los ojos y lo miraste dormida. Pedro te sonrió y arranco el auto.
Paula: ¿que pasó? -te frotaste los ojos y te incorporaste- ¿ya está?
Pedro: Sí lo arreglaron, tenía algo en una válvula, pero está todo bien
Paula: Bueno, ¿vamos?
Pedro: Dale -sonrió- así te llevo a tu casa, ya son las ocho.
Paula: ¿las ocho? -te sobresaltaste-
Pedro: Sí, no me digas que tenias que salir con el otro -te miró-
Paula: -reíste irónica- Si, no sabes.
Pedro: -rió- ¿que pasa que son las ocho?
Paula: Es tarde.
Pedro: te llevo a tu casa ahora. Pensaba en comer con vos pero se atraso todo -rió-
Paula: ¿comer?
Pedro: Sí, llevarte a comer a casa. O a la tuya, o algún otro lado.
Paula: Vamos. -sonreíste-
Pedro: ¿queres porque queres ir conmigo o porqué te nombre la palabra ‘comida’?
Paula: Un poco de las dos -reíste- Vamos a casa, así no gastas plata.
Pedro: Yo por vos gastaría toda la plata del mundo -te sonrió-
Paula: -te mordiste el labio enternecido- sos increíble -le diste un beso en la mejilla-
Pedro: -sonrió agrandado- eso dicen todas.
Paula: -apoyaste tu brazo en la puerta del auto para luego apoyar tu cabeza contra el vidrio y reír mordiéndote el labio- sos tan creído.
Pedro: y te encanto.
Paula: -reíste- si me encantas -admití-
Pedro: -sonrió- Soy irresistible.
Paula: No tanto como yo.
Pedro: Mm -pensó- en eso tenes razón, somos dos bombas sexuales.
Paula: -reíste- Que manera de decir boludeces.
Pedro: Me encantas -te dio un pico-
Paula: ¡Mira para adelante cuando manejas! -reíste- sos de terror.
Tú celular sonó una vez y atendiste. Ni siquiera miraste quién era pero con el grito era realmente obvio. Florencia. Le gritaba a alguien, que no se habia dado cuenta de que habías atendido. Cuando se dio cuenta te habló.
Florencia: -comenzándose a reír a carcajadas- Perdón por los gritos rubia, ¿todo bien?
Paula: Si, vos beby, ¿todo bien?
Florencia: Genial, escúchame mañana fiesta en casa, ¡por halloween! -gritó-
Paula: -alejaste el celular de tu oído era realmente insoportable cuando gritaba así, Pedro rió- Esta bien Flor.
Florencia: ¿con quién estas vos? Esa voz la conozco...
Paula: Con nadie que te interese, ¿hay que ir disfrazados?
Florencia: Sí hay que venir disfrazados.
Paula: Bueno, entonces nos vemos mañana.
Florencia: Dale.
Paula: Chau hermosa, te quiero -ibas a cortar cuando gritó-
Florencia: ES PEDRO!
Paula: Chau Florencia -Nico rió-
Florencia: Es Peteeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeer! ¿Estas con Pedro? sos una -grito- te amo te amo.
Paula: ¿que te pasa? -comenzaste a reír a carcajadas.
Florencia: Yo sabía que te lo ibas a... -y la interrumpiste-
Paula: ¡FLORENCIA!
Florencia: No dije nada, okey, ponerme en altavoz dale! -gritó riendo-
Paula: -lo miraste sonriendo y la pusiste en altavoz- te escucha.
Florencia: ¡Vos, con vos voy a hablar yo sabía que te la ibas a comer!
Pedro: -rió- la estoy llevando a su casa nada más Florencia, no te hagas la cabeza.
Florencia: -rió sínica- ¿cabeza? Digo ojo porque los conozco a los dos, aparte como hablan, están enamorados -gritó-
Paula: -me empecé a reír- ¿puedo cortar?
Florencia: ¿Estas apurada mamita?
Pedro: -comenzó a reír- me molestas a mí que estoy manejando, y quiero llegar rápido tengo una cita
Florencia: ¿SALEN?
Pedro: ¿te importa?
Florencia: Y si no preguntaría.
Paula: Mañana te cuento florcita -cortando-
Pedro: Es histérica.
Paula: Muy.
Pedro: Igual quédate tranquila que a vos, nadie pero nadie te gana.
Paula: Te encanta hacerme enojar.
Pedro: Me encantas vos -te besó al frenar en un semáforo y volvió a arrancar para ir a tu casa-
Paula: puf tiene que pasar mucho tiempo para eso.
Pedro: ¿Mucho? -frunció la nariz
Paula: Queda en vos.
Pedro: Es un gran avance, cambiaste de opinión -rió
Paula: Bésame y cállate. -lo agarraste de la cara y le partiste la boca de un beso.
Te agarró de la cara con ternura y te besó como nunca te habían besado. Lo seguiste, te encantaba. Te agarró dulcemente de la mano haciendo que te acerques más a él y así quedándote apoyada sobre su hombro mientras el seguía besándote. Le corriste el pelo de la cara con una sonrisa y lo miraste. Él te devolvió la mirada y con su dedo acarició tu boca y sonrió. Sonreíste y lentamente cerraste los ojos quedándote casi dormida sobre su hombro. Pasaron 15 minutos aproximadamente y sentiste que su mano se movía. Te llamó. Una. Dos veces. Lo escuchabas pero no querías despertar. Te corrió el pelo de la cara y al oído te volvió a llamar. Lo ignoraste. Suavemente arrimó su boca a tu oreja y te mordió lo más despacio que pudo. Sonreíste y él rió.
Pedro: Dale levántate que ya vienen los de la grúa-
Paula: -abriste lentamente los ojos- y déjalos, ¿que queres que haga? una fiesta?
Pedro: Mm no -pensativo- la fiesta me la podes hacer a mí.
Paula: No te desubiques -reíste y suavemente le pegaste en el brazo cercano a vos-
Pedro: No me desubique, solo digo lo que quiero, ¿está mal? -y te miró con esa cara hermosa y tierna-
Paula: No -reí- ahí vinieron, que me quiero ir.
Peter sonrió y bajo. Habrá estado una hora más hablando con los de la grúa, y en ese lapso de tiempo te quedaste totalmente dormida. Sentiste que la puerta del auto se abrió. Llovía otra vez. Abriste los ojos y lo miraste dormida. Pedro te sonrió y arranco el auto.
Paula: ¿que pasó? -te frotaste los ojos y te incorporaste- ¿ya está?
Pedro: Sí lo arreglaron, tenía algo en una válvula, pero está todo bien
Paula: Bueno, ¿vamos?
Pedro: Dale -sonrió- así te llevo a tu casa, ya son las ocho.
Paula: ¿las ocho? -te sobresaltaste-
Pedro: Sí, no me digas que tenias que salir con el otro -te miró-
Paula: -reíste irónica- Si, no sabes.
Pedro: -rió- ¿que pasa que son las ocho?
Paula: Es tarde.
Pedro: te llevo a tu casa ahora. Pensaba en comer con vos pero se atraso todo -rió-
Paula: ¿comer?
Pedro: Sí, llevarte a comer a casa. O a la tuya, o algún otro lado.
Paula: Vamos. -sonreíste-
Pedro: ¿queres porque queres ir conmigo o porqué te nombre la palabra ‘comida’?
Paula: Un poco de las dos -reíste- Vamos a casa, así no gastas plata.
Pedro: Yo por vos gastaría toda la plata del mundo -te sonrió-
Paula: -te mordiste el labio enternecido- sos increíble -le diste un beso en la mejilla-
Pedro: -sonrió agrandado- eso dicen todas.
Paula: -apoyaste tu brazo en la puerta del auto para luego apoyar tu cabeza contra el vidrio y reír mordiéndote el labio- sos tan creído.
Pedro: y te encanto.
Paula: -reíste- si me encantas -admití-
Pedro: -sonrió- Soy irresistible.
Paula: No tanto como yo.
Pedro: Mm -pensó- en eso tenes razón, somos dos bombas sexuales.
Paula: -reíste- Que manera de decir boludeces.
Pedro: Me encantas -te dio un pico-
Paula: ¡Mira para adelante cuando manejas! -reíste- sos de terror.
Tú celular sonó una vez y atendiste. Ni siquiera miraste quién era pero con el grito era realmente obvio. Florencia. Le gritaba a alguien, que no se habia dado cuenta de que habías atendido. Cuando se dio cuenta te habló.
Florencia: -comenzándose a reír a carcajadas- Perdón por los gritos rubia, ¿todo bien?
Paula: Si, vos beby, ¿todo bien?
Florencia: Genial, escúchame mañana fiesta en casa, ¡por halloween! -gritó-
Paula: -alejaste el celular de tu oído era realmente insoportable cuando gritaba así, Pedro rió- Esta bien Flor.
Florencia: ¿con quién estas vos? Esa voz la conozco...
Paula: Con nadie que te interese, ¿hay que ir disfrazados?
Florencia: Sí hay que venir disfrazados.
Paula: Bueno, entonces nos vemos mañana.
Florencia: Dale.
Paula: Chau hermosa, te quiero -ibas a cortar cuando gritó-
Florencia: ES PEDRO!
Paula: Chau Florencia -Nico rió-
Florencia: Es Peteeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeer! ¿Estas con Pedro? sos una -grito- te amo te amo.
Paula: ¿que te pasa? -comenzaste a reír a carcajadas.
Florencia: Yo sabía que te lo ibas a... -y la interrumpiste-
Paula: ¡FLORENCIA!
Florencia: No dije nada, okey, ponerme en altavoz dale! -gritó riendo-
Paula: -lo miraste sonriendo y la pusiste en altavoz- te escucha.
Florencia: ¡Vos, con vos voy a hablar yo sabía que te la ibas a comer!
Pedro: -rió- la estoy llevando a su casa nada más Florencia, no te hagas la cabeza.
Florencia: -rió sínica- ¿cabeza? Digo ojo porque los conozco a los dos, aparte como hablan, están enamorados -gritó-
Paula: -me empecé a reír- ¿puedo cortar?
Florencia: ¿Estas apurada mamita?
Pedro: -comenzó a reír- me molestas a mí que estoy manejando, y quiero llegar rápido tengo una cita
Florencia: ¿SALEN?
Pedro: ¿te importa?
Florencia: Y si no preguntaría.
Paula: Mañana te cuento florcita -cortando-
Pedro: Es histérica.
Paula: Muy.
Pedro: Igual quédate tranquila que a vos, nadie pero nadie te gana.
Paula: Te encanta hacerme enojar.
Pedro: Me encantas vos -te besó al frenar en un semáforo y volvió a arrancar para ir a tu casa-
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