martes, 21 de febrero de 2012

Capitulo 79 ♥

Pedro: hoy te voy a llevar a un lugar que te va a encantar


Paula: ¿a dónde me vas a llevar amor?


Pedro: ¡Sorpresa!, lo que si te digo que tenemos que viajar para llegar a ese lugar.


Paula: ¿en avión?,


Pedro: No amor, ¿ves esos botes?


Paula: ¿sí?


Pedro: Bueno, vamos a subirnos ahí para que nos lleve a ese lugar


P y P se subieron al bote que los llevaría, hasta ese lugar.


Cuando llegaron Pedro la ayudo a bajarse y partieron hacia el lugar


Cuando llegaron…


Paula: Este esh Verona, donde William Shakespeare


Recreo Romeo Y Julieta, la obra de los amantes de Verona.


Pedro: ¿Te gusto?


Paula: ¡Me encanto!, ¿Amor? (mirándolo cómplice)


Pedro: ¿qué?, no ni loco.


Paula: Dale amor, si ya lo hicimos una vez en la secundaria.


Pedro: Si, pero no me vas a convencer.


Paula: que mejor que el escenario original, para recrearlo


Pedro: ¡me convenciste!


Paula se le tiro enzima llenándolo de besos


Paula: Gracias mi amor


Paula entro en la casa que era de Julieta Capuleto y se asomo al balcón, ese balcón en donde romeo todas las noches le declaraba su amor a su amada Julieta, mientras Pedro la esperaba abajo



 Pedro Bajo el balcón de Julieta.


Paula aparece en una ventana


Pedro (Romeo):- ¡Silencio! ¿Qué resplandor se abre paso a través de aquella ventana? ¡Es el Oriente, y Julieta, el sol! ¡Surge, esplendente sol, y mata a la envidiosa luna, lánguida y pálida de sentimiento porque tú, su doncella, la has aventajado en hermosura! ¡No la sirvas, que es envidiosa! Su tocado de vestal es enfermizo y amarillento, y no son sino bufones los que lo usan, ¡Deséchalo! ¡Es mi vida, es mi amor el que aparece!… Habla… más nada se escucha; pero, ¿qué importa? ¡Hablan sus ojos; les responderé!…Soy demasiado atrevido. No es a mí a quien habla. Do de las más resplandecientes estrellas de todo el cielo, teniendo algún quehacer ruegan a sus ojos que brillen en sus esferas hasta su retorno. ¿Y si los ojos de ella estuvieran en el firmamento y las estrellas en su rostro? ¡El fulgor de sus mejillas avergonzaría a esos astros, como la luz del día a la de una lámpara! ¡Sus ojos lanzarían desde la bóveda celestial unos rayos tan claros a través de la región etérea, que cantarían las aves creyendo llegada la aurora!… ¡Mirad cómo apoya en su mano la mejilla! ¡Oh! ¡Mirad cómo apoya en su mano la mejilla! ¡Oh! ¡Quién fuera guante de esa mano para poder tocar esa mejilla!


Paula (Julieta):- ¡Ay de mí!


Pedro (Romeo:- Habla. ¡Oh! ¡Habla otra vez ángel resplandeciente!… Porque esta noche apareces tan esplendorosa sobre mi cabeza como un alado mensajero celeste ante los ojos extáticos y maravillados de los mortales, que se inclinan hacia atrás para verle, cuando él cabalga sobre las tardas perezosas nubes y navega en el seno del aire.


Paula (Julieta):- ¡Oh Romeo, Romeo! ¿Por qué eres tú Romeo? Niega a tu padre y rehúsa tu nombre; o, si no quieres, júrame tan sólo que me amas, y dejaré yo de ser una Capuleto.


Pedro (Romeo):- (Aparte) ¿Continuaré oyéndola, o le hablo ahora?


Paula (Julieta):- ¡Sólo tu nombre es mi enemigo! ¡Porque tú eres tú mismo, seas o no Montesco! ¿Qué es Montesco? No es ni mano, ni pie, ni brazo, ni rostro, ni parte alguna que pertenezca a un hombre. ¡Oh, sea otro nombre! ¿Qué hay en un nombre? ¡Lo que llamamos rosa exhalaría el mismo grato perfume con cualquiera otra denominación! De igual modo Romeo, aunque Romeo no se llamara, conservaría sin este título las raras perfecciones que atesora. ¡Romeo, rechaza tu nombre; y a cambio de ese nombre, que no forma parte de ti, tómame a mi toda entera!


Pedro (Romeo):- Te tomo la palabra. Llámame sólo “amor mío” y seré nuevamente bautizado. ¡Desde ahora mismo dejaré de ser Romeo!


Paula (Julieta):- ¿Quién eres tú, que así, envuelto en la noche, sorprendes de tal modo mis secretos?


Pedro (Romeo):- ¡No sé cómo expresarte con un nombre quien soy! Mi nombre, santa adorada, me es odioso, por ser para ti un enemigo. De tenerla escrita, rasgaría esa palabra.


Paula (Julieta):- Todavía no he escuchado cien palabras de esa lengua, y conozco ya el acento. ¿No eres tú Romeo y Montesco?


Pedro (Romeo):- Ni uno ni otro, hermosa doncella, si los dos te desagradan.


Paula (Julieta):- Y dime, ¿cómo has llegado hasta aquí y para qué? Las tapias del jardín son altas y difíciles de escalar, y el sitio, de muerte, considerando quién eres, si alguno de mis parientes te descubriera.


Pedro (Romeo):- Con ligeras alas de amor franquee estos muros, pues no hay cerca de piedra capaz de atajar el amor; y lo que el amor puede hacer, aquello el amor se atreve a intentar. Por tanto, tus parientes no me importan.


Paula (Julieta):- ¡Te asesinarán si te encuentran!


Pedro (Romeo):- ¡Ay! ¡Más peligro hallo en tus ojos que en veinte espadas de ellos! Mírame tan sólo con agrado, y quedo a prueba de su enemistad.


Paula (Julieta):- ¡Por cuánto vale el mundo, no quisiera que te viesen aquí!


Pedro (Romeo):- El manto de la noche me oculta a sus miradas; pero, si no me quieres, déjalos que me hallen aquí. ¡Es mejor que termine mi vida víctima de su odio, que se retrase mi muerte falta de tu amor!


Paula (Julieta):- ¿Quién fue tu guía para descubrir este sitio?


Pedro (Romeo):- Amor, que fue el primero que me incitó a indagar; él me prestó consejo y yo le presté mis ojos. No soy piloto; sin embargo, aunque te hallaras tan lejos como la más extensa ribera que baña el más lejano mar, me aventuraría por mercancía semejante.


Paula (Julieta):- Tú sabes que el velo de la noche cubre mi rostro; si así lo fuera, un rubor virginal verías teñir mis mejillas por lo que me oíste pronunciar esta noche. Gustosa quisiera guardar las formas, gustosa negar cuanto he hablado; pero, ¡adiós cumplimientos! ¿Me amas? Sé que dirás: sí, yo te creeré bajo tu palabra. Con todo, si lo jurases, podría resultar falso, y de los perjurios de los amantes dicen que se ríe Júpiter. ¡Oh gentil Romeo! Si de veras me quieres, decláralo con sinceridad; o, si piensas que soy demasiado ligera, me pondré desdeñosa y esquiva, y tanto mayor será tu empeño en galantearme. En verdad, arrogante Montesco, soy demasiado apasionada, y por ello tal vez tildes de liviana mi conducta; pero, créeme, hidalgo, daré pruebas de ser más sincera que las que tienen más destreza en disimular. Yo hubiera sido más reservada, lo confieso, de no haber tú sorprendido, sin que yo me apercibiese, mi verdadera pasión amorosa. ¡Perdóname, por tanto, y no atribuyas a liviano amor esta flaqueza mía, que de tal modo ha descubierto la oscura noche!


Pedro (Romeo):- Juro, amada mía, por los rayos de la luna que platean la copa de los árboles…


Paula (Julieta):- No jures por la luna, que es su rápida movimiento cambia de aspecto cada mes. No vayas a imitar su inconstancia.


Pedro (Romeo):- ¿Pues por quién juraré?


Paula (Julieta):- No hagas ningún juramento. Si acaso, jura por ti mismo, por tu persona que es el dios que adoro y en quien he de creer.


Pedro (Romeo):- ¿Pues por quién juraré?


Paula (Julieta):- No jures. Aunque me llene de alegría el verte, no quiero esta noche oír tales promesas que parecen violentas y demasiado rápidas. Son como el rayo que se extingue, apenas aparece. Aléjate ahora: quizá cuando vuelvas haya llegado abrirse, animado por las brisas del estío, el capullo de esta flor. Adiós, ¡ojalá caliente tu pecho en tan dulce clama como el mío!


Pedro (Romeo):- ¿Y no me das más consuelo que ése?


Paula (Julieta):- ¿Y qué otro puedo darte esta noche?


Pedro (Romeo):- Tu fe por la mía.


Paula (Julieta):- Antes de la di que tú acertaras a pedírmela. Lo que siento es no poder dártela otra vez.


Pedro (Romeo):- ¿Pues qué? ¿Otra vez quisieras quitármela?


Paula (Julieta):- Sí, para dártela otra vez, aunque esto fuera codicia de un bien que tengo ya. Pero mi afán de dártelo todo es tan profundo y tan sin límite como los abismos de la mar. ¡Cuando más te doy, más quisiera date!… Pero oigo ruido dentro. ¡Adiós no engañes mi esperanza!… Ama, allá voy… Guárdame fidelidad, Montesco mío. Espera un instante, que vuelvo en seguida.


Pedro (Romeo):- ¡Noche, deliciosa noche! Sólo temo que, por ser de noche, no pase todo esto de un delicioso sueño


Paula (Julieta):- (Asomada otra vez a la ventana) Sólo te diré dos palabras. Si el fin de tu amor es honrado, si quieres casarte, avisa mañana al mensajero que te enviaré, de cómo y cuando quieres celebrar la sagrada ceremonia. Yo te sacrificaré mi vida he iré en pos de ti por el mundo.


Pero si son torcidas tus intenciones, suplico que desistas de tu empeño, y me dejes a solas con mi dolor. Mañana irá el mensajero…


Pedro (Romeo):- Por la gloria…


Paula (Julieta):- Buenas noches.


Pedro (Romeo):- No. ¿Cómo han de ser buenas sin tus rayos? El amor va en busca del amor como el estudiante huyendo de sus libros, y el amor se aleja del amor como el niño que deja sus juegos para tornar al estudio.


Paula (Julieta):- (Otra vez a la ventana) ¡Romeo! ¡Romeo! ¡Oh!, si yo tuviese la voz del cazador de cetrería, para llamar de lejos a los halcones, Si yo pudiera hablar a gritos, penetraría mi voz hasta en la gruta de la ninfa Eco, y llegaría a ensordecerla repitiendo el nombre de mi Romeo.


Pedro (Romeo):- ¡Cuán grado suena el acento de mi amada en la apacible noche, protectora de los amantes! Más dulce es que la música en oído atento.


Paula (Julieta):- ¡Romeo!


Pedro (Romeo):- ¡Alma mía!


Paula (Julieta):- ¿A qué hora irá mí criado mañana?


Pedro (Romeo):- A las nueve.


Paula (Julieta):- No faltará. Las horas se me harán siglos hasta que llegue. No sé para qué te he llamado.


Pedro (Romeo):- ¡Déjame quedar aquí hasta que lo pienses!


Paula (Julieta):- Con el contento de verte cerca me olvidaré eternamente de lo que pensaba, recordando tu dulce compañía.


Pedro (Romeo):- Para que siga tu olvido no he de irme.


Paula (Julieta):- Ya es de día. Vete… Pero no quisiera que te alejaras más que el breve trecho que consiente alejarse al pajarillo la niña que le tiene sujeto de una cuerda de seda, y que a veces le suelta de la mano, y luego le coge ansiosa, y le vuelve a soltar…


Pedro (Romeo):- ¡Ojalá fuera yo ese pajarillo!


Paula (Julieta):- ¿Y qué quisiera yo sino que lo fueras? Aunque recelo que mis caricias habían de matarte. ¡Adiós, adiós! Triste es la ausencia y tan dulce la despedida, que no sé cómo arrancarme de los hierros de esta ventana.


Pedro (Romeo):- ¡Qué el sueño descanse en tus dulces ojos y la paz en tu alma! ¡Ojalá fuera yo el sueño, ojalá fuera yo la paz en que se duerme tu belleza! De aquí voy a la celda donde mora mi piadoso confesor, para pedirle ayuda y consejo en este trance.


Cuando Pedro termino con el dialogo se trepo al balcón besando a Paula apasionadamente como lo hacía romeo con Julieta.


Paula: Te amo, y amo como siempre me complaces en mis locuras


Pedro: Yo te amo más pero que no se te haga costumbre, porque no siempre te voy a complacer en tus locuras.


Paula: Yo sé que no es así.


Pedro: jajá te amo (beso) ¿vamos?


P y P volvieron al bote cuando se bajaron siguieron recorriendo el lugar

lunes, 20 de febrero de 2012

♥ Capitulo 78 ♥

De repente sintió unas manos que la abrazaban por la cintura y unos labios que besaban su cuello con desenfreno, ella sonrió y dejo el siguiera, le encantaba, su cuerpo, temblaba Pedro la volvía totalmente loca, tambien le gustaba histeriquearlo. Pedro la dio vuelta, quedando frente a frente se podía sentir la respiración del otro. Que era acelerada, Paula lo beso apasionadamente, y le respondió ese beso abrazándola por la espalda,


La sentó sobre sus piernas tipo koala mientras le besaba el cuello con dulces besos, le quito el camisolín, mientras le besa su cuerpo.


Ella tambien le acariciaba la espalda a él y le besaba el pecho, pudo sentir la mano de Pedro en su espalda desabrochándole el corpiño, del cual se deshizo rápidamente, mientras él le besaba el pecho y bajaba hasta su vientre, ella se estremecía, cada vez que Pedro la tocaba cada vez era mejor que la primera vez. Pedro se deshizo de las últimas prendas y subió hasta su boca besándola apasionada y desenfrenadamente, fue ahí cuando Paula le respiro en su oído, cosa que a Pedro lo volvió totalmente loco.


Fue ahí cuando sintió que Pedro se introdujo en ella largando un grito de placer, Pedro le besaba el cuello y ella a él, cada uno recorría el cuerpo del otro con dulces besos, sentían placer amor gozo, Paula le acariciaba la espalda a Pedro mientras le clavaba las uñas en señal de que quería cada vez mas.


A Pedro le gustaba hacerla gozar y a ella tambien, el contacto con el cuerpo del otro, era pleno.


Las manos de Pedro no dejaban de acariciar el cuerpo de ella, Paula se sentía amada y el tambien, Pedro la besaba nunca falto un te amo, en esa habitación que era testigo de todo el amor puro que existía entre ellos, hicieron el amor durante toda la noche y terminaron abrazados.



A la mañana siguiente Pedro se despertó con una sonrisa en su cara, pidió el desayuno y al raro se lo trajeron y lo llevo hasta la cama.


Pedro: Amor (mientras le besaba el cuello y la boca)


Paula: Mmm


Pedro: dale vaguita, que trajeron el desayuno


Paula se despertó y se sentó en la cama…


Paula: ¡Buen día mi amor! (beso).


Pedro: ¡buen día hermosa!, ¿desayunamos?


Paula: Si amor, necesito comer algo para esta a full.


Pedro: Tambien después de la nochecita de ayer obvio tenes que reponer fuerzas


Paula: ¡Pedrooooo! (pegándole)


Pedro: ¿que dije de malo?


Paula: No te desubiques, que yo soy una mujer inocente


Pedro: jajá, si sobre todo anoche


Paula: ¡Pedrooooo!, (riendo)


Luego Pedro prendió la televisión mientras Paula le hablaba




Terminaron de desayunar entre besos y mimos. Se cambiaron y se fueron a pasear, la gente los miraba y los felicitaba por el amor que se tenían que era obvio que era “ El amor en el mas puro de los estados”

Capitulo 77 ♥

Paula estaba fascinada con el lugar era soñado, recorrieron todos los lugares, primero visitaron el coliseo



Después fueron a la fontana de Trevi




Pedro: Mira que esta es la fuente de los deseos, y todo lo que le pidas se te cumple.


Paula: Bueno entonces pidamos, ¡Dame una Moneda!


Pedro le dio una moneda. Y ella pidió el deseo


Paula: yo Paula chaves, deseo amarte, a cada hora y minuto durante toda mi vida, en esta vida o otra pero amarte siempre, junto a nuestras hijas, y los hijos que vendrán.


Cuando termino Pedro la beso apasionadamente…


Pedro: Yo Pedro Alfonso, deseo amarte hasta el fin del mundo, en esta o entro vida, pero siempre amarte, sin límites.


Paula le contesto con un beso apasionado…


Pedro: ¿Vamos a comer?


Paula: dale vamos,


Se dirigieron a un restaurant cuando llegaron se acerco el mozo.


Mozo: Buenas tardes,


Pedro: queríamos la especialidad del día


Mozo: La especialidad del día son los espaguetis.


Paula: ¡que rico!


Pedro: Bueno traigan dos platos.


Al rato llega el mozo con los platos




Mientras comían Paula se reía tentada.


Pedro: ¿de qué te reis? (mirándola serio)


Paula: Nada estamos en Italia y comiendo esta comida y me acuerdo de la película que vimos cuando éramos chicos.


Pedro: Jajá, ¿Vos hablas de “La Dama Y El Vagabundo”?.


Paula: Si, veo esta comida y me acuerdo de la escena de esa película cuando los perritos se dan ese beso.


Pedro sonrió y le dijo:


Pedro: ¿Date vuelta?


Paula: ¿para?


Pedro: ¡vos date vuelta!


Paula se dio vuelta y sonrio al ver estas fotos de la película a la que ella se refería   











Paula: no puedo creer que estemos en lugar donde se filmo la película


Pedro: ¿No queres revivir ese momento? ( pícaro)


Paula: ¡porque no!,


P y P tomaron un tallarín de cada punta lo pusieron en su boca y se fueron acercando con la boca cuando se termino el tallarín se besaron apasionadamente. Paula: ¿volvemos al hotel?


Pedro: bueno vamos.


P y P se dirigieron al hotel, cuando llegaron Pedro se recostó y Paula se dirigió al baño, cuando salió Pedro estaba dormido, ella le beso los labios y se acostó, ya que lo veía muy cansado, se acostó dándole la espalda y se durmió

Capitulo 76 ♥

Al otro día se levantaron temprano y se despidieron de sus hijas, quienes se quedaron al cuidado de sus abuelos y se fueron hasta Ezeiza.
En el aeropuerto….
Paula: ¿a qué hora sale el vuelo amor?
Pedro: En un rato, no seas ansiosa amor (mientras la besaba)
Xxx: Pasajeros con destino a Italia, por favor de abordar.
Pedro: ¿vamos?
Paula: Vamos a Italia.
Pedro: si amor. Te amo (Beso),
Paula: ¡ay!, te amo (Beso), te amo (Beso), te amo (Beso), te amo (Beso),
Pedro: Para loca, yo tambien te amo,
P y P subieron al avión, el piloto les aviso que se abrocharan los cinturones y apagaron los celulares que ya estaban por despegar.
Durante el viaje….
Azafata: buenas tardes, le traemos su almuerzo
P y P: gracias
El almuerzo era este



Paula: ¡que rico!
Pedro: Siempre te gusto este tipo de comidas,
Paula y si amor, ¿te acordas cuando salíamos del colegio y nos íbamos a comer a Mac?
Pedro: si me acuerdo, que siempre te comprabas un conito.
Paula: ¿no abra conito en el avión?
Pedro: jajá, Ahora preguntamos.
P y P le preguntaron a la azafata si habia conitos y le dijo que si y al rato le trajeron los conos que para suerte de ellos era combinad0



Paula: Me dio sueño amor,
Pedro: veni que te abrazo y te dormís.
Paula se apoyo en el pecho de Pedro, mientras él le acariciaba el pelo, se quedo dormida, luego se quedo el al rato los despertaron que le traían la merienda que era esta








Pasaron el viaje muy tranquilamente entre besos y mimos, en un momento, pasaron un tema, y Pedro se puso a cantar mirándola a Paula


Amo lo que veo y lo que ocultas
Amo lo que muestras o insinúas
Amo lo que eres o imagino
Te amo en lo ajeno y lo que es mío


Amo lo que entregas, lo que escondes
Amo tus preguntas, tus respuestas
Yo amo tus dudas y certezas
Te amo en lo simple y lo compleja


Y amo lo que dices, lo que callas
Amo tus recuerdos, tus olvidos
Amo tus olores, tus fragancias
Te amo en el beso y la distancia


Y amo lo que amas, yo te amo
Te amo por amor sin doble filo
Te amo y si pudiera no amarte
Sé que te amaría aún lo mismo Y amo lo que amas, yo te amo
Te amo por amor al dar lo mío
Te amo con orgullo de quererte
Porque para amarte yo he nacido


Amo lo que seas y lo que puedas
Amo lo que afirmas, lo que niegas
Amo lo que dices, lo que piensas
Te amo en lo que mides y lo que pesas


Y amo lo que atrapas, lo que dejas
Amo tu alegría y tus tristezas
Te amo en la carne y en el alma
Te amo en tus crisis y en tus calmas


Amo lo que pides y regalas
Amo tus caricias, tus ofensas
Amo tus instante y lo eterno
Te amo en tu cielo y en tu infierno


Y amo lo que amas, yo te amo
Te amo por amor sin doble filo
Te amo y si pudiera no amarte
Sé que te amaría aún lo mismo


Y amo lo que amas, yo te amo
Te amo por amor al dar lo mío
Te amo con orgullo de quererte
Porque para amarte yo he nacido


Cuando termino Paula se emociono y lo beso apasionadamente mientras le caían las lagrimas.


Paula: Gracias mi amor te amo (beso).


Pedro: yo te amo mas ¿te gusto?


Paula: si mi amor, ¡cantas muy lindo!


Al rato les avisaron que ya habían llegado, cuando bajaron del avión se dirigieron al hotel, dejaron las valijas y se dirigieron a recorrer el lugar.


Capitulo 75 ♥

Paso 1 semana mientras Pedro estaba en su oficina pensaba que hace mucho que no se tomaba un tiempo a solas con Paula desde que habían vuelto a ser una familia.
Entre las nenas y el trabajo necesitaban un tiempo para ellos entonces se le ocurrió la idea de hacer un viaje juntos, pensaba que quizás Paula no iba a querer porque sol solo tenía 4 meses y era muy chiquita y necesitaba de su mama. Entonces decidió llamar a su mamá y a su suegra.
Primero llamo a su mama…
Comunicación Telefónica:
Ana: hola hijo
Pedro: Hola, ma, te llamaba porque necesito pedirte un favor.
Ana: ¿que necesitas amor?
Pedro: Me quiero ir unos días con Paula algún lado, y desde que nació Sol, no nos tomamos un tiempo como pareja.
Ana: ya te entiendo, ¿vos necesitas alguien que te ayude con las nenas?
Pedro: Si, serian entre vos y Ale se ayudarían mutuamente
Ana: Vayan tranquilos hijo, que nosotras nos encargamos de todo
Pedro: Gracias mami, te amo.
Ana: Yo tambien hijo, Chau
Pedro: Chau
Fin de la comunicación telefónica
Pedro se comunico con Ale y ella le dijo que no tenía problema, mientras Pedro estaba en su oficina, tocaron la puerta.
Paula: ¡Permiso!, ¿se puede señor Alfonso? (haciéndose la secretaria sexy).
Pedro: Pase señora, ¿No me digas que queres jugar a la secretaria y al jefe?
Paula no estaría mal.
Paula paso y se sentó sobre las piernas de Pedro…
Pedro: Mire señorita que yo soy un hombre casado.
Paula: No me importa, yo no soy celosa.
Pedro: jajá, si por supuesto
Paula: ¡No soy celosa!, dígame lo que necesite que esté para complacerlo.
Pedro: La invito a pasar dos semanas juntas…
Paula: ¿enserio?,
Pedro: si,
Paula: ¿y dónde me piensa llevar el Señor Alfonso?
Pedro: ¡Sorpresa!
Paula se levanto de las piernas de Pedro, y se dirigió a la puerta.
Pedro: ¿te enójate?
Paula se dio vuelta y lo miro provocativamente, él le devolvió la misma mirada, ella fue corriendo paso por arriba del escritorio cayendo sobre Pedro, besándolo desesperadamente, él le respondió tambien a eso beso.
Se estuvieron besando 15 minutos, y después se separaron, porque les faltaba el aire.
Pedro: ¡Me volves loco Chaves!
Paula: ¡Y yo ni te cuento Alfonso!
Pedro: Ya está todo arreglado mañana salimos de viaje.
Paula: ¿no me vas a decir? (mientras le daba besos por toda la cara)
Pedro: ¡No!, pero tu mamá y la mía se encargan de nuestras hijas, así que no te preocupes por nada.
Paula: Bueno, me voy a buscar a Angela al Jardín, chau mi amor, te amo (beso).
Pedro: Chau, yo te amo más mi amor (beso).
Paula se fue y Pedro se comunico con la agencia de viajes.
Comunicación telefónica:
Promotora: Hola,
Pedro: Necesitaba dos pasajes para Italia.
Promotora: Si tenemos para mañana, en el horario de 7: 30 hs,
Pedro: perfecto.
Pedro termino la comunicación y se dirigió a su casa a armar las valijas, para su viaje con Paula.





domingo, 19 de febrero de 2012

Capitulo 74 ♥

Al día siguiente Hernán y Pedro se dirigieron a un bar donde, le habían mandado la información que Bruno estaba ahí, Paula se quedo junto a Zaira en la clínica.
Pedro: ¿Estás seguro que es acá?
Hernán: Si es acá,
Hernán y Pedro se bajaron del auto y entraron al bar, Bruno estaba en la barra tomando, ellos se acercaron a él lo tomaron de los hombros y lo tiraron a la calle.
Bruno: ¿qué mierda quieren?
Hernán: vas a responder por lo que le hiciste a Zaira.
Pedro: Vas a responder lleno a la cárcel, pero antes tenemos un regalo para vos.
Bruno: Mi más sentido pésame, no me arrepiento si los mate a los dos lo disfrute, porque si ella no volvía conmigo no la iba a dejar viva.
En ese momento Hernán le pego una patada en la cara, Bruno se levanto y le pego una patada en el estomago, Pedro se metió y le pego una piña a bruno, cuando ya estaban cansados, Hernán le dio la paliza de su vida.
Bruno termino en el suelo Hernán y Pedro lo metió en el auto y lo llevaron a la comisaria.
Cuando llegaron a les tomaron las declaraciones y a a bruno, lo llevaron preso por intento de asesinato, hasta que le den su condena.
Mientras Zaira y Paula estaban en la clínica…
Zaira: ¡estoy preocupada!
Paula: yo tambien, ¡mira lo que es este bebe!
Angela: Si tía es hermoso.
Zaira: Gracias amor.
En eso momento entraron Pedro y Hernán…
Paula: hola amor (beso), ¿cómo les fue?
Pedro: Hola amor (beso), a bruno ya está preso y no creo que vuelva a salir.
Hernán: Pero antes le dimos su merecido.
Zaira: amor, ¿le pegaron?
Pedro: Obvio, con mi hermanita, ¡no se mete nadie!
Zaira: gracias hermanito, ¡te quiero! (abrazándolo)
Pedro: yo tambien te quiero, pero mira qué lindo que esta mi sobrino.
Paula: es el bebe más lindo del mundo.
Pedro: tenemos un regalo para ustedes,
Hernán: Mientras no se a la camiseta de River.
Pedro: eso es aparte.
Hernán: mi hijo va a ser de independiente,
Paula: bueno gordo anda a buscar el regalo a mi auto
Pedro e dirigió al auto de Paula a buscar el regalo que era este




 Zaira: gracias chicos, justo necesitábamos uno.
Paula: Pero falta todavía



Pedro: y este mostrándole la foto que habia en su BB




Zaira: Gracias chicos son muchas cosas
Paula: ustedes se lo merecen.
Hernán gracias hermano:
Pedro: no es nada vos sos mi mejor amigo, y la cuidaste y lo que la amas a mi hermana.
Hernán: la amo con toda mi alma
Zaira: yo tambien te amo mucho.
Y así pasaron la tarde en familia disfrutando del bebe que habia llegado a la familia.

 

Capitulo 73 ♥

Paso un tiempo, Hernán y Zaira ya Vivian juntos, P y P estaban muy felices y enamorados junto a sus hijas, faltaba una semana, para que nazca el bebe de Zaira.
Esa mañana Zaira y Hernán se levantaron, desayunaron y cuando se iban a dirigir a la Empresa, alguien los esperaba, en la puerta del edificio.
XXX: Hola Zai
Zaira: ¿qué haces vos acá, Bruno?
Bruno: Vine hacerme cargo.
Hernán: vos queres que yo te mate, no te parece que ya es tarde,
Zaira: Vamos amor,
En ese momento Bruno la tomo del brazo…
Zaira: Me podes soltar
Hernán: Soltala, no te acerques mas a ella, porque te voy a mandar preso.
Hernán y Zaira se dirigieron a la empresa, cuando llegaron Zaira se fue a la oficina de Paula, y Hernán a la de Pedro.
Pedro: ¿qué te pasa Nan, que tenes esa cara?
Hernán: Bruno
Pedro: ¿no me digas que se apareció porque lo mato?
Henan: vino a reclamar sus derechos de padre.
Pedro: Lo voy a matar, se vuelve a acercar a mi hermana y lo mato.
Mientras en la oficina de Paula…
Paula: Tranquilízate Zai,
Zaira: No puedo, vino a reclamar sus derechos.
Paula: El perdió sus derechos el día que te abandono,
Zaira: ya lose
Paula: ¿vamos a tu casa, así descansas?
Zaira y Paula se dirigieron a la casa de Zaira, tomaron un té y hablaron un rato, mientras estaban hablando sonó el timbre.
Zaira se dirigió a abrir la puerta, cuando la abrió.
Zaira: ¿que queres acá Bruno?
Bruno: Te vine a buscar, amor.
Zaira: yo con vos no me voy a ningún lado.
Bruno: ¡vos te venís conmigo! (agarrándola del brazo)
Zaira: ¡Paulaaaaa!
Paula se acerco a ver qué pasaba…
Paula: ¿se puede saber que queres vos acá?
Bruno: vine a buscar a Zai
Paula: ¡ándate!
Bruno: No me pienso ir.
En ese momento Bruno la tomo de los Brazos a Zaira y la fue arrastrando, hacia el ascensor, Paula trataba de que la suelte, pero era imposible, entonces lo llamo a Pedro.
Comunicación Telefónica
Pedro: Hola
Paula: Hola amor, ¿podes venir urgente a lo de Zai?
Pedro: ¿Qué paso?
Paula: Bruno que se la quiere llevar a Zaira.
Pedro: Ya salgo para allá
Pedro se fue rápido a lo de Zaira
Mientras Zaira forcejeaba con Bruno…ellos estaban cerca de la escalera
Zaira: ¿me podes soltar?
Bruno: no, vos te venís conmigo.
Zaira: No, yo con vos no voy a ningún lado.
Bruno: Bueno, vos lo quisiste así,
Zaira: ¿qué vas a hacer?
Bruno: esto. (Empujándola por las escaleras)
Paula fue corriendo pero ya era tarde, Bruno ya la habia tirado por la escalera del primer piso.
En ese momento Bruno salió corriendo y se encontró con Pedro.
Pedro: ¿qué mierda haces acá? (mientras lo agarraba del cuello de la camisa)
Bruno: Lo que hice ya esta hecho, (y se fue).
Pedro: mejor por tu vida que no le hayas hecho, algo a mí hermana.
Bruno se fue y Pedro entro en el edificio, cuando iba llegando al ascensor alguien lo llama desde las escaleras.
Zaira: ¡Pedro!
Pedro al escuchar la vos de su hermana se acerco.
Pedro: ¿Zai, que haces acá?
Zaira: Pedro, ayúdame Bruno me tiro por la escalera (llorando muy fuerte)
Pedro: ¿queeee?, ¡lo voy a matar!
Zaira: Paula ya llamo a la ambulancia, pero no llegaron todavía.
En ese momento bajo Paula…
Pedro: ¡vamos que te llevo en mi auto! (alzándola)
P y P se dirigieron a la clínica, al llegar la llevaron, a Zaira a la sala de partos con urgencia, Pedro lo llamo a Hernán y le conto lo que habia pasado.
En un momento sale el doctor.
Doctor: ¿familiares de la señorita Zaira Alfonso?
Pedro: Soy su hermano, ¿cómo esta ella y su bebe?
Doctor: tenemos que operarla urgente y hay riesgos de que mueran los dos.
Paula: ¡No por dios!, haga todo lo posible para salvarlos.
En ese momento llego Hernán y se entero de lo que pasaba.
En la sala de partos.
Doctor: te tenemos que operar, para salvar tu vida y la de tu bebe.
Zaira: Doctor, salve a mi bebe, no deje que se muera por favor.
En ese momento empezo la operación.
Pasaron las horas y en un momento sale el doctor…
Pedro: ¿y?
Doctor: La operación fue todo un éxito, la mama y el bebe están muy bien.
Paula: que bueno.
Hernán: ¿puedo pasar?
Doctor: Si
Hernán paso a la habitación y se encontró a Zaira con el bebe en brazos.
Zaira: hola mi amor.
Hernán: es hermoso, te amo.
Zaira: yo tambien te amo
Henan: gracias, ¿ya elegiste el nombre?
Zaira: si, Gastón.
Hernán: Gastón Paz Alfonso.
Y así se quedaron disfrutando del bebe.